¿Es tu curriculum una lista de tareas? Cámbialas por los objetivos que hayas conseguido. Como este, hay diez elementos con los que puedes cambiar el enfoque con el que te describes profesionalmente y dar información de valor al reclutador.

Llevamos haciéndolo mal durante años. A la hora de elaborar un curriculum para aplicar en una oferta de empleo, repetimos los mismos patrones, estructuramos la información de la misma manera e incluso caemos en las mismas frases manidas y carentes de relevancia.

El problema de estas fórmulas homogéneas es que no ayudan para nada a la diferenciación, más bien al contrario. Por suerte reclutadores y profesionales de gestión de talento cada vez aportan más pistas sobre los que buscan de los candidatos y conocemos ejemplos de curriculums exitosos cuyas fórmulas podemos imitar.

Internet y la tecnología también ha supuesto un salto importante, ya no sólo por las diversas herramientas que existen para buscar empleo y potenciar la marca personal, sino también porque las opciones de diseño y de personalización se han multiplicado.

Aunque muchos profesionales se obsesionan con crear un CV atractivo y que entre por lo ojos, realmente esto sólo es relevante si su perfil es creativo y el objetivo es conseguir un trabajo dentro de ese sector. El contenido del curriculum es el que realmente define quiénes somos y nuestro valor como profesionales.

El problema es que, como afirma la experta en Recursos Humanos Liz Ryan, las normas tradicionales de redacción no han ayudado mucho a que los candidatos se saquen partido con lo que cuenta en sus curriculums, entre otras cosas, porque se centran más en describir las tareas que han desempeñado que los logros conseguidos.

Para Ryan, si un candidato quiere plasmar su valía profesional en su CV, debe cambiar el enfoque y describir su carrera profesional de tal forma que el reclutador pueda conocer algunos de estos diez elementos:

  • Por qué elegiste tu carrera
  • Qué perfil tienes dentro de tu profesión (por ejemplo, si eres periodista, qué te hace distinto a los demás)
  • Tus prioridades en tu trabajo (en qué enfocas tus esfuerzos cuando trabajas)
  • Algún elemento de tu personalidad (el diseño del CV aporta información en este sentido y también la forma en que te expresas)
  • Por qué te contrataron en otras empresas (qué buscaban de ti)
  • El contexto o la situación de la empresa cuando te contrataron
  • Los resultados que lograste
  • Qué aprendiste
  • El contexto de la empresa cuando te marchaste
  • Por qué te marchaste de la empresa (cuidado con ser demasiado sincero si tuviste desavenencias)

Como puedes ver, al final consiste en plasmar tu trayectoria en tu curriculum como si de una historia se tratara, en la que tú eres el protagonista.

Dado que los expertos aconsejan que la extensión de un CV no supere los dos folios, tendrás que ser selectivo a la hora de describir tu experiencia laboral de esta forma. Siempre puedes centrarte en lo mejor, ya no sólo en términos de éxito, sino de aprendizaje, y eliminar lo más antiguo e irrelevante.

Vía | Forbes