El éxito es una palabra tramposa porque resulta extraordinariamente difícil de definir. ¿Qué es exactamente el éxito? ¿Es ser dueño de un yate? ¿Es tener la libertad de hacer lo que nos gusta desde la playa? ¿Es formar parte de una empresa que se precia de ser puntera en innovación? El éxito tiene tantos significados como personas hay sobre la faz de la Tierra. Para cada una de ellas el éxito tiene inevitablemente un matiz diferente.

¿Cuál es entonces la verdad oculta tras un concepto tan enmarañadamente etéreo como el éxito? Para responder a esta pregunta hay que armarse valor y paciencia y “matar” antes a las muchísimas mentiras que hay agarradas como garrapatas al concepto de éxito. A continuación, y de la mano de Inc., le quitamos el disfraz a algunas de esas mentiras:

1. El éxito significa lo mismo para todo el mundo
Es evidente que esta rotunda afirmación es una rotunda falacia. Para algunas personas el éxito es sinónimo de dinero. Otras identifican el éxito con la libertad y alguna gente juzga sus logros en función del impacto que tienen estos sobre otras personas. Cada uno tiene su propia definición de éxito y es a esa definición (no a la de los demás) a la que debemos rendir pleitesía.

2. El éxito puede alcanzarse en solitario
Lo cierto es que no puede. Incluso aquellos más deliberadamente ermitaños a la hora de trabajar necesitan en un momento u otro el apoyo de otras personas.

3. El éxito es deudor de la educación
Esta afirmación toca un tema inevitablemente controvertido. Está claro que las personas que crecen en el seno de familias acomodadas tienen más recursos para cruzar victoriosos la meta del éxito. Pero la abundancia de recursos es a menudo un arma de doble filo. A veces las mejores ideas nacen de la carestía de recursos. Dicen algunos (con razón) que, cuando no hay recursos, el ingenio se agudiza.

4. El éxito es una meta
El éxito es en realidad un proceso en el que hay que estar constantemente trabajando. Si logramos un éxito y nos echamos a dormir, es muy probable que cuando nos despertemos, no encontremos el éxito a nuestra vera.

5. El éxito es fundamentalmente suerte
Las personas con éxito fabrican (con sangre, sudor y lágrimas) su propia suerte. No esperan a que ésta tenga a bien posarse sobre ellos (como por arte de magia).

6. Hay que pisotear a los demás para alcanzar el éxito
Las personas a las que les sonríe el éxito son en mayoría humildes y sorprendentemente generosas con cuantos están a su alrededor. Pisotear cabezas para lograr el éxito es sólo una estrategia a corto plazo huérfana de largo recorrido.

7. El éxito es despertar la envidia de los demás
El objetivo del éxito no es que la gente se muera de la envidia con nuestros logros. El verdadero objetivo del éxito es devolver de alguna manera el don recibido y ayudar a los demás.

8. El éxito acontece de la noche a la mañana
El éxito es una carrera de fondo en la que hay que recorrer (en silencio) miles de kilómetros de distancia antes de sentir por primera vez el momento “wow”.

9. Cualquiera puede tener éxito
El éxito está sólo al alcance de aquellos que van deliberadamente en su búsqueda y se atreven a salir de su zona de confort. Aquellos que esperan pacientemente (y sin poner nada por su parte) a que el éxito llame a su puerta están condenados a fracasar.

10. El éxito es el último objetivo en la vida de las personas
Cada persona da a su vida el sentido que quiere y el éxito no tiene por qué entrar en la ecuación.

Un artículo publicado en Marketing Directo