Aunque no haga falta ser un experto en recursos humanos para darse cuenta que tener empleados motivados es un buen negocio para cualquier empresa, para muchas esto claramente puede no ser parte de sus principales prioridades.

Bien porque haya otras cosas más importantes que a menudo acaparan su atención y terminan relegando todo lo que tiene que ver con esto a un segundo plano, o porque la misma cultura de la empresa realmente no está pensada para que los trabajadores se sientan a gusto y estén motivados (así cuestiones como la misión, la visión y los valores de la empresa puedan decir lo contrario), el no procurar el bienestar y la satisfacción de los empleados como paradójicamente se busca en el caso de los clientes, no sólo puede influir negativamente en sus resultados y generarle una mala imagen a nivel externo producto de la insatisfacción que expresan los mismos trabajadores abiertamente a sus familiares y amigos; también esto puede, curiosamente, generar malestar entre los clientes por cuenta del mal servicio que reciben del personal.

Independientemente de su tamaño, toda empresa está en condiciones de mantener altos los niveles de motivación

No hace falta ser una empresa grande para tener empleados motivados.

Aunque no podemos desconocer que lógicamente a mayor sea el tamaño de la organización mayores son las probabilidades de que los incentivos a nivel económico y las oportunidades de crecimiento sean mayores, las empresas pequeñas y medianas también pueden ingeniarse diferentes formas de tener una plantilla motivada.

Después de todo no estamos hablando de que conseguir esto sea una misión imposible o algo que sólo esté al alcance de las grandes compañías.

Veamos en detalle algunas recomendaciones que le pueden ayudar a cualquier empresa a lograr este objetivo, y como resultado de ello elevar el nivel de compromiso entre sus empleados permitiéndole mejorar considerablemente sus niveles de productividad y desempeño, así como conseguir que en el caso que deban tratar con clientes transmitan una buena imagen de la organización (aparte de hablar bien de ella frente a sus familiares y amigos generando voz a voz positivo).

1. Trate que el perfil de los empleados se adapte lo mejor posible a las especificaciones de los cargos

Mientras más se adapte el perfil de los empleados a las características y a las funciones que implica cada cargo, menos probabilidades habrá de que estos en algún momento se lleguen a sentir frustrados o desmotivados.

Esto quiere decir que además de cumplir con unas competencias y una trayectoria definidas para ocupar una vacante, los empleados, o aquellas personas que aspiren a ocupar un puesto dentro de la empresa, deben conocer en detalle cada una de las implicaciones asociadas al desempeño del cargo, permitiéndoles conocer de antemano aquellas cosas quizás no tan agradables que hacen parte del oficio.

Por ejemplo en el caso que se requiera por parte de las personas una alta tolerancia a la frustración o soportar unos niveles importantes de estrés, no sólo es importante comunicarlo dentro de la oferta, también es fundamental en las entrevistas ser muy enfáticos en relación a cuáles van a ser esas funciones que deberán desempeñar los candidatos que queden seleccionados donde contar con esas cualidades va a ser fundamental para ellos, y sobre todo para que esto no repercuta de forma negativa en su estado de ánimo cuando deban asumir tales tareas.

Así, a mayor afinidad haya entre el perfil de las personas y los requerimientos que se hayan definido para la vacante, menos probabilidades de que en un futuro los trabajadores lleguen a sentirse desmotivados, y mucho menos cuanto más advertidos estén sobre las implicaciones tanto positivas como negativas asociadas al cargo.

2. Valore a sus empleados

Tan importante como la remuneración y los incentivos que pueda brindar a los empleados, es que estos se sientan valorados y apreciados por la empresa y por sus superiores. Por esa razón no sólo hay que buscar darles un buen trato siempre y en todo momento; también hay que aplaudir sus méritos, logros y virtudes así como tener mucho tacto para decirles aquellas cosas que deben mejorar sin que se sientan ofendidos.

En este sentido el que los responsables de cada área establezcan buenas relaciones con sus subalternos, y se preocupen genuinamente por ellos procurando incluso conocer detalles de su vida sin supeditarse sólo a lo estrictamente laboral, puede ayudar a crear un ambiente de camaradería que refuerce la confianza y contribuya a mantener en alto la motivación.

3. Cree un ambiente de trabajo acogedor

Un sitio de trabajo cómodo, acogedor y confortable, además de organizado, es fundamental para que los empleados se sientan a gusto en el desempeño de sus funciones y den lo mejor de sí.

Una empresa que conoce la importancia de contar con ambientes de trabajo inspiradores y donde los empleados puedan desarrollar a fondo su creatividad es Google. Las oficinas de la compañía se caracterizan por romper con los esquemas tradicionales y conservadores llegándose a parecer más en ocasiones a salones de juegos que a sitios de trabajo.

Si bien esto no quiere decir que sus oficinas deban parecerse a los de esta compañía, sí debe preocuparse e invertir en sus instalaciones buscando crear estímulos que tengan un impacto favorable en sus empleados e influyan positivamente en su estado de ánimo.

4. Fomente el espíritu de equipo y evite el de competencia

Tan nocivo como los rumores de pasillo o las disputas que se puedan presentar entre los integrantes de un equipo de trabajo, es generar un ambiente de competencia en el que por ejemplo se esté premiando y reconociendo la labor de los empleados a partir de su desempeño individual en lugar de hacerlo a nivel de grupo, o en el que los superiores demuestren su preferencia por el trabajo de ciertas personas aún cuando siendo objetivos puede haber otros individuos que cumplen mejor con sus deberes y responsabilidades.

Por esta razón fomentar un espíritu de colaboración y de trabajo en equipo donde los logros y el cumplimiento de las metas sea resultado de los esfuerzos de todos y no mérito de un puñado, siempre será vital para mantener en alto la motivación.

5. Cree una cultura de transparencia entre los empleados

Como decíamos en el punto anterior no hay nada más nocivo y que genere más daño al interior de la empresa que los rumores y las pequeñas disputas que puedan existir entre los empleados.

Si bien es más que normal que estas cosas ocurran y que hayan malentendidos eventualmente, los jefes de área deben ser lo suficientemente hábiles como para detectar a tiempo cualquier situación que pueda generar división y afectar la sana convivencia entre las personas.

De esta manera para prevenir que a futuro la confianza se pueda ver seriamente afectada entre los miembros del personal, y para que desavenencias en apariencia pequeñas e insignificantes terminen causando grandes estragos a la organización, es necesario que aún los superiores estén dispuestos a recibir críticas y así se lo hagan saber a sus equipos.

El trabajar para crear una cultura de transparencia y sinceridad haciendo de esto parte del código de los equipos, es algo que hay que reforzar permanentemente entre los empleados siendo muy claros y enfáticos en la necesidad de evitar crear rumores. En este sentido se debe señalar la importancia de mantener el respeto entre cada una de las personas que forman parte de ellos y en procurar que entre estas se digan las cosas de frente, no con el ánimo de ofender ni de causar daño al otro, sino de aportar a su crecimiento profesional y personal.

6. Invierta en la capacitación del personal

Invertir en la capacitación del personal, además de permitir que los empleados pongan en práctica lo aprendido en la empresa haciendo que esta se beneficie de ello, les ayuda a sentirse valorados y a sentir que son importantes para esta. Adicionalmente esto puede ayudarles a proyectarse mejor profesionalmente dentro de la compañía, e incluso, aun cuando pueda no haber suficientes oportunidades de crecimiento dentro de ella, ayudar a crearlas a través de la capacitación y de poner a los empleados que reciban la instrucción a la cabeza de nuevos proyectos.

7. Sea objetivo a la hora de promover a los empleados

Como señalábamos anteriormente demostrar que se tiene preferencia por ciertos empleados no es bueno. Aun cuando un superior podría tener una mayor afinidad con algunos de sus empleados, es fundamental demostrar que no hay preferencia por nadie en particular y que los criterios que se usan por ejemplo para determinar quién debe ser promovido a otro cargo, están basados en el mérito y en un análisis objetivo de la forma como contribuye a lograr los resultados de su equipo.

También en relación a esto es importante evitar que los superiores se aprovechen de la posición e influencia que tienen para “acomodar” personas a su antojo en diferentes puestos a partir de la amistad que tienen con ellas. Todo esto solo se encargará de producir descontento entre los empleados y hará correr el rumor de que para ocupar otras posiciones hay que tener “palanca”.

8. Evite usar un estilo de liderazgo basado en el miedo

Si bien para muchos superiores asumir un estilo de liderazgo basado en el miedo y la presión puede ser un mecanismo útil para ejercer control sobre quienes están a su cargo y lograr que cumplan con unas metas, el querer estar encima de ellos todo el tiempo y ser demasiado estrictos no sólo les generará una gran carga de estrés e incomodidad a los subalternos; también esto hará ver al superior como una persona desconfiada y controladora que a todo momento tiene que estar pendiente de lo que hacen sus empleados. Como resultado de lo anterior los empleados no van a trabajar motivados ni van a tener la calma suficiente para planear y pensar detenidamente en lo que deben hacer para cumplir con unas metas; más bien lo que los moverá será el miedo y la preocupación de mostrar resultados de forma rápida y de estar haciendo cosas para rendir cuentas a su jefe a todo momento, logrando así la satisfacción de sus superiores más no la de ellos.

9. Dé la oportunidad de aportar ideas a todo el personal

Tanto aquellos empleados que están en contacto con los clientes como aquellos que se encuentran en la parte operativa, pueden aportar valiosas ideas para ayudar a mejorar diferentes aspectos.

Por esa razón escuchar sus ideas y crear espacios para que lo puedan hacer con total confianza, no sólo puede  incentivar la creatividad y la innovación en la empresa; también les permitirá a los empleados sentirse valorados y saber que su opinión cuenta.

10. Deles buenos incentivos

Además de esforzarse por pagar un buen salario, el crear buenos planes de incentivos para los empleados o incluso darles algunos beneficios como que eventualmente puedan trabajar desde su casa son cosas que efectivamente influyen en su motivación. No descarte tampoco la posibilidad de darles participación dentro de las utilidades generadas por la empresa para que asimismo se esfuercen en dar lo mejor.

11. Ofrezca oportunidades de crecimiento

Si bien en el caso de las grandes empresas puede no ser un gran problema, en el de las pequeñas y medianas retener a los empleados es uno de los principales desafíos que se pueden enfrentar en relación al personal. No obstante el fomentar cosas como el intraemprendimiento, o en otras palabras permitir que los empleados se hagan cargo de crear nuevos proyectos e iniciativas para la empresa permitiéndoles que aporten ideas y propongan nuevas alternativas para su crecimiento, puede ser una buena forma de plantearles nuevos desafíos y evitar que se vayan en busca de otras oportunidades. Lógicamente que si además de considerar esta posibilidad su empresa cumple con los anteriores puntos, le será mucho más fácil hacer que sus empleados de queden.

En Conclusión

Más allá del dinero existen muchos factores que influyen en la motivación de los empleados. Incluso dejando de lado el tema económico, podríamos decir que el que los trabajadores se sientan parte de una familia y vean la empresa como una especie de segundo hogar al que disfrutan ir, y no como algo que les genera una gran carga de estrés como suele ocurrir en muchos casos, debe ser uno de los principales desafíos que las organizaciones deben asumir en relación a su capital humano.

Finalmente ¿qué otras recomendaciones cree que podrían ayudar a mantener en alto la motivación de los empleados?

Un artículo escrito por Juan Jose Isaza