Si el otro día hablábamos de los itinerarios y la formación que acompañaban al Plan Prepara ahora nos llega la noticia de que el Gobierno destinará 129 millones de euros para la inserción laboral de parados de larga duración, que esta vez serán para aquellos que estén en una franja de edad entre 30 y 55 años.

La idea es asesorar y trazar un itinerario de inserción laboral enfocada a complementar formación, dar un cambio a nuestro currículum y buscar que resulte más atractivo para las empresas que demandan empleo. Quizás por esto lo más adecuado sería que estos planes se hicieran de la mano de las empresas para que se pudieran cubrir sus necesidades.

parados

El plan pretende tener impacto en los más de 1,26 millones de parados de larga duración de entre 30 y 55 años, que no son beneficiarios ni de la Garantía Juvenil ni de los subsidios para mayores de 55 años. Lo cierto es que la reconversión no es fácil y a medida que se van cumpliendo años, reinventarse puede resultar más complicado.

Quizás por eso es más necesario que nunca este tipo de ayudas, ya que los parados de larga duración entran en una espiral que a medida que pasa más tiempo se complica su inserción laboral. Si no se aplican en la formación, a nivel temporal el currículum deja un vacío que luego es muy complicado de justificar en las empresas.

Por último está el efecto en el ánimo de los parados de larga duración, donde lo cierto es que mantener la moral alta es complicado. Saber que tienen una oportunidad, que si realizan algún pequeño cambio en algunos casos tendrán más oportunidades de encontrar empleo puede ser de gran ayuda.

Un artículo escrito por Carlos Roberto