Dar los primeros pasos en el mundo empresarial no es una tarea fácil. Cada vez son más los que deciden emprender y, para esto, necesita contar con una idea. Una base sobre la que comenzar a dar forma a nuestros planes para convertir la misma en un negocio rentable y competitivo.

Pero lo que muchos no saben es que no basta con tener la idea. Esta tiene que estar alineada con nuestros intereses, gustos y pasiones si realmente queremos alcanzar el éxito. Si nuestra idea no está en consonancia con estos aspectos, es muy probable que nos acabe llevando a ninguna parte al no existir una conexión entre nuestro plan de negocio y la pasión que pueda sentir por su producto o servicio.

Para todos aquellos empresarios que estén buscando su verdadera pasión, es muy importante que comiencen a pensar de una forma diferente sobre “aquello que aman”. Al igual que encontrar a nuestra pareja ideal puede llevarnos un tiempo, fundar la empresa que le gusta requiere de toda su atención, dedicación y pasión.

Para ayudarle en esta tarea, a continuación le ofrecemos tres claves recogidas por Forbes que le ayudarán a fundar una empresa que seguro, acaba por enamorarle.

1. Puede que la primera no sea la definitiva

Como muchas cosas en la vida, incluido el amor, nos encontramos ante un proceso de prueba y error. Puede que tenga la suerte de que con su primera idea consiga fundar el mejor de los negocios pero, seamos sinceros, esta no es la norma habitual.

Por lo general, necesitará repetir un par de veces este proceso de gestación de idea, trabajo y ejecución de la misma para ser capaz de alinear todos sus recursos de forma perfecta, identificando los errores o puntos que no le gustan. Por lo tanto, paciencia. Pruebe y apueste por lo que funciona y realmente le gusta y deseche todo aquello que no le lleva a ninguna parte.

camino

2. No todo lo que vea en su empresa le va a gustar

La verdad es que usted no tiene por qué “amar” el producto o servicio que ofrece, Este es muy importante pero no tiene que ser la razón principal por la que usted inicia su negocio. Un claro ejemplo de esto es el fundador de Starbucksque no era aficionado al café pero sí lo era del servicio de entrega del mismo. Quería ofrecer una experiencia completamente distinta a través de un producto ampliamente consumido.

La clave reside en apostar por el talento para supervisar todas las áreas de su negocio y así usted podrá centrar sus esfuerzos en aquellos puntos que realmente le gustan y con los que quiere que su negocio no sólo se identifique sino que se diferencie.

3. Acepte el cambio y sea flexible

Un negocio no es un elemento estático. Cambia con el tiempo y tiene que adaptarse por lo que todo empresario debe ir realizando ajustes e incluir mejoras. Una mentalidad abierta, dispuesta a valorar los cambios y que muestre flexibilidad a la hora de plantear e implantar los mismos, es el mejor seguro de cara al futuro.

Como último consejo, no piense demasiado si su negocio es su verdadera pasión. Si cree que tiene una buena idea, apueste por ella. Con el tiempo, aprenderá a identificar qué puntos son los que menos entusiasmo le despiertan y aprenderá a cambiarlos. Como en el amor, nadie es perfecto y usted necesita poco a poco amoldarse a su negocio como la convivencia lo hace con las parejas.

Un artículo publicado en Marketing Directo