Aunque continúan empecinadas con la Generación del Milenio (a la que parecen amar sobre todas las cosas), las marcas harían bien en comenzar a mirar también con el rabillo del ojo a la Generación Z.

Al fin y al cabo, hay 2.000 millones de personas adscritas a esta generación en todos los rincones el planeta. Razón de más, por lo tanto, para que las marcas tiren también la caña a una generación que está abocada a convertirse en la sucesora natural de los omnipresentes y “mimadísimos” millennials.

Para enamorar (con un poco de suerte hasta las trancas) a la Generación Z, las marcas deberían, según explica James Martin en un artículo para Little Black Book, hacer suyos estos viejos pero eficaces consejos de “ligoteo”:

1. Impresione a sus amigos
Ya lo cantaban las Spice Girls allá por el año 1996: “If you wanna be my lover, you gotta get with my friends”. Los amigos desempeñan una labor absolutamente clave en el “enamoramiento” (en clave marketera) de los miembros de la Generación Z (o “centennials”). No en vano, el 36% de las marcas de nueva hornada que llegan a ojos de los “centennials” en los social media lo hacen a través de amigos y conocidos (y no a través de los propios esfuerzos de las marcas).

2. Conozca sus intereses
El influencer marketing no es en realidad nada nuevo (probablemente Cleopatra fuera también influencer y ayudara a incrementar la popularidad del lápiz khol en la Edad Antigua), pero gracias a los social media ha sido llevado definitivamente a una nueva dimensión. Cada vez más marcas rinden pleitesía a los influencers. Y no sin motivo porque el 92% de los consumidores confían más en los influencers (convenientemente conchabados con las marcas) que en la publicidad protagonizada por famosos de toda la vida.

3. Cierre el pico de vez en cuando
Que en una primera cita uno de los participantes acapare la conversación es síntoma de que las cosas no van demasiado bien (y de que no habrá probablemente segunda cita). Y lo mismo sucede en la arena del marketing. Aquellas marcas que hablan y hablan (sin parar) en las redes sociales y no se toman la molestia de escuchar lo que tienen a bien decirles sus seguidores corren el peligro de ser víctimas del temido “unfollow”. Las redes sociales están para hablar, sí, pero sólo de cosas verdaderamente relevantes para el consumidor, cuyos intereses hay que escuchar con las orejas muy abiertas. Un reciente informe de Sprout Social concluye, por ejemplo, que el 71% de los usuarios tilda de molestos los posts de naturaleza política de las marcas en las redes sociales.

4. Sea usted mismo
Hay una gran diferencia entre comprender a la Generación Z e intentar ser una suerte de “mimo” de todos y cada uno de sus hábitos. Al 74% de los consumidores les molesta, de hecho, que las marcas utilicen “jerga” (para hacerse muchas veces las “guays”) en los mensajes que hacen llegar a la audiencia. A la Generación Z no le gusta que las marcas finjan ser lo que no son y utilicen un lenguaje que no es a todas luces el suyo. El 86% de la gente exige a las marcas que sean honestas.

5. No fuerce las cosas
Existe el mito de que la Generación Z lo comparte todo, absolutamente todo en las redes sociales. Sin embargo, en un universo 2.0 cada vez más fragmentado los más jóvenes son en realidad extraordinariamente cuidadosos con aquello que comparten y con quién en las redes sociales. Por eso, las marcas harían bien en no forzar el lado más exhibicionista de los “centennials” en las redes sociales (ese del que prefieren hacer gala sólo en “petit comité”).

Via: Marketing Directo