Los millennials son el grupo de consumidores que más dudas y preguntas está despertando entre las marcas, ya que no solo acaban de irrumpir en el mercado sino que además lo han hecho de una manera que las marcas no siempre llegan a entender. Los principios de los miembros de la Generación del Milenio y lo que esperan de las empresas son muy diferentes a los de las generaciones que les precedieron y a las compañías les cuesta entender o adaptarse a este nuevo lenguaje.

Lo mismo sucede, por otra parte, con el comercio electrónico. El ecommerce ha impuesto otros ritmos y otras necesidades a las marcas y ha obligado a las compañías a ajustarse a un nuevo entorno, entorno además que han tenido que esforzarse por comprender.

Pero ¿qué ocurre cuando se mezcla a millennials y a comercio electrónico? Las marcas se enfrentan a una especie de tormenta perfecta en la que todo es nuevo y en la tienen que ajustarse a muchos cambios. En un análisis, Digiday ha señalado 5 realidades que permiten entender la relación entre los millennials y el comercio electrónico y que pueden servir de guía para los puntos básicos que cualquier marca debe aplicar para crear una estrategia ecommerce para esos consumidores concretos.

Los millennials son los principales compradores en ecommerce

Aunque los millennials no son el grupo demográfico más boyante en términos económicos (al fin y al cabo son quienes se han visto mucho más perjudicados por la crisis económica) sí son, sin embargo, quienes están impulsando el comercio electrónico. Ellos son quienes están gastando más y quienes por tanto son el grupo que más interesa a las marcas en lo que a inversión en atraer a consumidores al ecommerce se refiere. Sus hábitos de compra son además muy online y las compras que hacen en comercio electrónico compiten directamente con las que hacen en tiendas físicas.

Según cifras de BI Intelligence, los millennials gastan al año unos 2.000 dólares en compras online, situándose por encima de los demás grupos de edad.

El m-commerce es un punto de entrada para este grupo de edad

El comercio electrónico está cambiando su epicentro y cada vez es más importante la pantalla del móvil. Los consumidores están cada vez más tiempo delante de sus dispositivos móviles, así que lo lógico es que realicen cada vez más actividades en estos dispositivos. Las compras no quedan al margen y por ello el m-commerce ha pasado de ser una posibilidad a convertirse en una tendencia en plena emergencia en la actualidad.

Pero ¿quiénes son los consumidores que más pegados están a sus móviles? La respuesta está en las franjas más jóvenes de la población. Los millennials están todo el tiempo pegados a sus dispositivos y ya han empezado a comprar directamente desde ellos (más o menos la mitad lo ha hecho alguna vez) y a emplearlo para buscar productos o para comparar las cosas que quieren comprar.

En España, según el último informe sobre mercado B2C elaborado por Red.es, 4,4 millones de personas emplearon un dispositivo móvil para hacer una compra, a pesar de que los consumidores no ven siempre con buenos ojos el cómo las marcas ofrecen sus servicios en el móvil. Un 61,8% aseguró, de hecho, que la navegación es más difícil y un 25,4% señaló problemas de accesibilidad.

Los millennials aman estar online

Los millennials son posiblemente la generación ahora mismo en el mercado más ‘online-friendly’. Les gusta estar online, usar la red para hacer cualquier cosa y también emplearla para acceder a las mejores ofertas. De hecho, las ofertas y la idea de que online están consiguiendo un buen chollo es una de las razones que les motivan a emplear internet para hacer sus compras. No tienen, además, vergüenza alguna a la hora de aplicar trucos y triquiñuelas para conseguir las mejores ofertas. Un 47% deja de hecho el carrito a medias con la esperanza de que la marca intente ‘recaptarlos’ con una oferta.

millenials

A los millennials no les tiembla la mano a la hora de mentir si con ello creen que van a conseguir las mejores ofertas posibles. Según un estudio de Shop+, el 26% de los millennials da una fecha falsa a la hora de hacer sus compras simplemente para conseguir las mejores ofertas y promociones que puede ofrecer una tienda online. Un 36% tiene varias cuentas de correo para que le lleguen ofertas y bonificaciones variadas y un 36 comparte cuentas premium para que le salga más barato su coste.

Aunque aman internet, odian la publicidad

Los millennials son muy puntillosos con el tema publicitario y tienen mucho más claro que otras generaciones dónde está el límite entre lo que es o no permisible que las marcas hagan. Por ejemplo, según un estudio, el 63% intenta evitar los anuncios online y según otras tres cuartas partes de los millennials cree que el que las marcas empleen sus móviles para enviarles publicidad es una invasión de su intimidad.

En general, los millennials desconfían de los medios tradicionales y de los anuncios. La razón de esta desconfianza está en que no lo ven como algo auténtico, sino más bien como algo modificado o ajustado para dar un mensaje concreto. Si les gustan los medios online es, por ejemplo, porque sienten que detrás de los mismos hay una persona concreta, alguien que está escribiendo lo que quiere.

¿Quiere esto decir que no se puede usar la publicidad para llegar a ellos? No es así. La publicidad no está prohibida. Simplemente hay que cambiar el tipo de mensaje y sobre todo ajustar el momento en el que se envía para que no sea intrusiva.

Pero las tiendas físicas no van a desaparecer

A pesar de que los millennials compran cada vez más online y que además lo hacen desde dispositivos cada vez más variados, eso no quiere decir que las tiendas físicas estén llamadas a desaparecer para siempre y por siempre. Simplemente tendrán que reorientarse. Como explica una experta a Digiday, el futuro pasará por centros híbridos, en los que los beneficios de uno y de otro tipo de consumo se junten.

Al fin y al cabo, los millennials no separan de forma inseparable a tiendas físicas y tiendas online, como si fuesen dos espacios que no pueden intercomunicarse. Para ellos todo es lo mismo, presentado simplemente de una forma diferente.

Un artículo publicado en Puro Marketing