El neuromarketing es una disciplina que está todavía en mantillas y a la que le que aún mucho que andar (y que hurgar en el cerebro) para convertirse en una táctica “mainstream” en el universo “marketero”.

Sin embargo, y pese a que al neuromarketing le queda aún mucho rodaje, en los pocos años que lleva dando guerra en la galaxia “marketera” ha desenterrado valiosos secretos que Acquisa desgrana a continuación:

1. La mejor manera de desperezar las emociones del consumidor es el storytelling
La mayor parte de decisiones que tomamos en nuestro día a día no tienen ninguna motivación racional. Y en este tipo de decisiones las emociones tienen un papel absolutamente protagonista. Pero, ¿cómo se despiertan del letargo tales emociones? Básicamente a golpe de historias. Ya sean grandes o pequeñas, las historias son no sólo la piedra angular de nuestra existencia emocional sino también aquello que graba a fuego la información (pura y dura) en nuestro cerebro.

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2. Los primeros segundos son decisivos
La mayor parte de nuestras decisiones de compra las tomamos en apenas 2,5 segundos. El consumidor es, por lo tanto, veloz como un rayo tomando decisiones y las marcas tienen muy poco margen de maniobra para metérselo en el bolsillo. De ahí la importancia de crear en el consumidor un primera impresión de carácter positivo. Lo ideal es mostrar al consumidor los mejores argumentos de venta en primer lugar y los más débiles después. Además, es esencial dedicar más tiempo a los primeros argumentos de venta que a los segundos.

3. La imagen es esencial para llegar al corazón del consumidor (y a su cartera)
No es un ningún secreto que el ser humano es un “animal” fundamentalmente visual. Y lo es por una razón muy simple: su cerebro procesa bastante más rápido las imágenes que los textos. Y si las imágenes en cuestión son en movimiento, mejor que mejor. Varios estudios de eye-tracking demuestran que las imágenes en movimiento son las que registran mejores niveles de atención en las páginas web.

4. Al consumidor se le conquista por el color
Entre el 62% y el 90% de las valoraciones de productos que realiza el consumidor echa raíces en el color. Si los colores de un determinado producto no entran por los ojos al consumidor, éste rara vez se abre paso en su “customer journey”. Y no sólo eso. Si los colores de una tienda no hacen tilín a los consumidores, el 50% ni siquiera se toma la molestia de visitarla.

5. No hay espacio para las marcas introvertidas en el corazón del consumidor
El ser humano es un ser social que rehúye de todo aquello recubierto con la pátina del anonimato. En este sentido, es absolutamente esencial que en el marketing y la publicidad las marcas tengan siempre cara y voz (humanas).

Un artículo publicado en Marketing Directo