Muchos crecemos con la creencia (adosada a nuestra espalda como una losa) de que la constancia es un ingrediente ineludible para conquistar el éxito. Por esta razón, no podemos evitar sentirnos culpables cuando abandonamos un libro que nos está aburriendo mortalmente.

El mero de hecho de abandonar (por mucho que lo que dejamos en la estacada no merezca demasiado la pena) se clava como una estaca en nuestro orgullo, construido sobre toneladas y toneladas de terquedad.

Sin embargo, dejar de hacer cosas (que no por habituales son menos dañinas) es muchas veces el peaje que hay que pagar para cruzar victoriosos la meta del éxito.

Si quiere vaciar su “mochila” para caminar más ligero de equipaje hacia el éxito, le recomendamos dejar de hacer las cosas que propone a continuación Inc.:

1. Deje de dudar de sí mismo
La confianza en uno mismo juega un rol importantísimo en el éxito. A veces la confianza (y poco más) es lo único que se necesita para subir un nuevo peldaño en la empinadísima cuesta que conduce hacia el éxito. Si dudamos de nosotros mismos, nos quedaremos irremediablemente estancados. La confianza en uno mismo debe ser además 100% auténtica. Lamentablemente la confianza fingida no tiene sobre el éxito el mismo efecto balsámico que la que se precia de no ser impostada.

2. Deje de posponer las cosas
Cambiar no es fácil. Y reunir el arrojo suficiente para encaminar nuestros pasos en la dirección que verdaderamente deseamos en lo más recóndito de nuestro corazón es más difícil aún. Cuando las cosas no funcionan, la opción más sencilla es posponer el cambio a mañana. ¿El problema? Que a veces mañana nunca llega. Aplazar las cosas es sólo una excusa para intentar zafarse de la cara más amarga del éxito.

3. Deje de pensar que sólo tiene una opción
Siempre, aunque no lo parezca, hay elección. Fingir que no la hay es envolvernos voluntariamente en la manta de la impotencia (que no es en realidad tal). Jugarse a ser la víctima es terriblemente tentador, pero cuando somos víctimas son seres despojados de poder y para triunfar debemos pertrecharnos inevitablemente de poder.

4. Deje de hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes
Albert Einstein aseguró en su día que sólo los locos tenían la desfachatez de seguir haciendo siempre lo mismo y esperar, sin embargo, resultados diferentes. Y el científico alemán tenía mucha razón en lo que decía. Para lograr resultados diferentes hay que operar cambios en nuestra manera de enfocar las cosas (por doloroso que esto resulte a veces).

5. Deje de pensar que las cosas terminarán funcionando (y lo harán por sí solas)
Nada, absolutamente nada, va a terminar funcionando como por parte de magia si no nos tomamos la molestia de ser proactivos y de ponernos a sudar (sangre, sudor y lágrimas) para hacer realidad los objetivos que tenemos en mente. El éxito no se conquista cruzando de brazos sino sudando (la gota gorda).

6. Deje de decir a todo que sí
Cada que decimos sí a algo, le estamos diciendo no a otra cosa. Decir sí, por ejemplo, a hacer horas extra en el trabajo es decir no a ir al gimnasio y a pasar tiempo con nuestra familia. Según un estudio de la Universidad de San Francisco, cuando mayor es la dificultad de las personas a la hora de decir no, mayor es también su predisposición a sufrir estrés, síndrome de burnout y depresión. A mucha gente le cuesta muchísimo que la palabra no asome a sus labios, pero esta palabra tan breve que tantísimo intimida a muchas personas es necesaria para colgarse del brazo del éxito.

Un artículo publicado en Marketing Directo