A lo largo de nuestra carrera profesional (que con un poco de suerte será larga) nos encontraremos en algún momento atrapados en un trabajo que no estará lamentablemente en sintonía con nuestras metas personales y profesionales.

Llegados a este punto, el siguiente paso lógico sería buscar un nuevo empleo o bien tomar una decisión mucho más radical: dimitir y arriesgarnos a caer en las garras del desempleo.

Como encontrar un nuevo trabajo (que se ajuste además como un guante a nuestros sueños) no es fácil ni mucho menos, le proponemos por lo pronto aguantar el tirón con los trucos de supervivencia laboral que propone a continuación Inc.:

1. Haga amigos
En el trabajo invertimos (nos guste o no) una parte importantísima de nuestras vidas. Y si nos empeñamos en aislarnos de nuestros colegas, nos será inevitablemente más complicado lidiar con un trabajo que para más inri no nos procura suficiente satisfacción desde el punto de vista profesional. Interactuar de manera activa con nuestros compañeros y compartir con ellos anécdotas divertidas nos ayudará a contemplar nuestro trabajo con algo menos de amargura y a mantener una actitud positiva. Puede que nos cueste vernos a nosotros mismos enredados en un trabajo que no nos gusta, pero con amigos a nuestra vera nos será mucho más fácil aguantar el chaparrón.

2. Encuentre su nicho
Cada vez que le hinque el diente a un trabajo (también a aquellos empleos que odia a muerte) trate de incorporar sus propias pasiones a las tareas que sus superiores han tenido a bien encomendarle. Si no añade aspectos de sí mismo a su trabajo, lo tendrá mucho más complicado para aguantar el tipo. Por eso, tómese siempre la molestia de analizar concienzudamente su puesto de trabajo y concéntrese en aquellas áreas donde pueda lucirse (que seguro que las hay).

3. No deje en un segundo plano sus hobbies
Si queremos sobrevivir a un trabajo que no nos gusta, necesitaremos tener vida fuera y hacer fuera de nuestro horario laboral aquello que de verdad amamos. Hallar tiempo para pintar, leer, ir al cine, tocar la guitarra o practicar cualquier otro hobby es vital para aprovisionarnos de paciencia y fuerza mental a fin de lidiar adecuadamente con un trabajo que no termina de llenarnos.

4. Márquese pequeños objetivos (y celébrelos)
Marcándose pequeños objetivos a corto plazo sentirá que avanza, algo que se revela a menudo harto complicado cuando estamos encadenamos a un trabajo sin perspectivas de futuro. Además, logrará que su motivación no se pierda por el camino y podrá seguir trabajando (pasito a pasito) en la consecución de metas a largo plazo.

5. Sopese los pros y los contras
A menudo, cuando estamos amarrados a un trabajo que nos gusta, tendemos a fijar la mirada en todos los inconvenientes que éste lleva aparejados y a dejar en un segundo plano las ventajas (que seguro que también las hay). Sopesar los pros y los contras le será asimismo de muchísima utilidad cuando esté buscando nuevo trabajo.

6. No pierda jamás de vista sus sueños
Decir adiós al que siempre ha sido nuestro sueño es un cruel “asesino” que mata sin piedad nuestro estado de ánimo y nos hace aún más difícil aguantar en un trabajo que no termina de satisfacernos. Los sueños (que nunca deben perderse por el camino) deben ser nuestro acicate para seguir hacia adelante (aun estando subyugados a un trabajo incapaz de clavarnos el aguijón de la satisfacción laboral).

Un artículo publicado en Marketing Directo