El tan de moda branding personal trae muchísimas ventajas bajo el brazo. En una era en la que los consumidores recelan cada vez más de las grandes corporaciones, las marcas personales constituyen una excepcional manera de generar confianza y en último término también de generar ventas.

Aunque los pilares en los que echa raíces el branding personal son más o menos fáciles de comprender (se trata básicamente de aplicar los principios del branding corporativo a las personas), su implementación no está exenta de obstáculos. A continuación, y de la mano de Entrepeneur.com, repasamos los 6 grandes secretos que el branding personal guarda bajo llave:

1. No es para todos
Como estrategia, el branding personal se ajusta como un guante a cualquier industria. Sin embargo, no es algo que adapte así como así a cualquier persona. Para colgarse del brazo del éxito, el branding personal exige interacciones constantes con otras personas y ganas de aventurarse en nuevos territorios. Las personas extrovertidas lo tienen, en este sentido, más sencillo a priori que las personas introvertidas a la hora de construir una marca personal. Eso no quiere decir que los introvertidos no puedan desenvolverse con éxito en la arena del branding personal, pero se tropezarán probablemente con más piedras en el camino que los extrovertidos.

ecommerce

2. No hay ninguna fórmula secreta
El branding personal es una disciplina huérfana de fórmula universal del éxito. Es cierto que existen determinadas prácticas que pueden ayudarnos a alcanzar el anhelado éxito en el universo de las marcas personales. Con todo, el branding personal es una disciplina absolutamente imprevisible y lo es que porque su principal nutriente, las interacciones con otras personas, son tan imprevisibles como las personas que las protagonizan.

3. No hay atajos
En el universo del branding personal no hay atajos. La reputación es lo que hace palpitar el corazón del branding personal y una reputación no se construye lógicamente de la noche a la mañana. El branding personal es una carrera de fondo que exige tiempo para dar frutos.

4. No se desenvuelve única y exclusivamente en el universo online
Los social media son una parte integral del branding personal, pero no la única. Para apuntalar los cimientos de una marca construida al calor de la Web 2.0 se necesitan inevitablemente los encuentros y las reuniones cara a cara. Crear conexiones es fácil en las redes sociales, pero las conexiones nacidas del “networking” cara a cara son mucho más fuertes y son necesarias para el éxito a largo plazo del branding personal.

5. El branding personal no tiene que estar vinculado necesariamente a otra estrategia
Trabajando en colaboración con el marketing de contenidos o el SEO, el branding personal puede ser una herramienta valiosísima. Aun así, esta disciplina puede funcionar también a la perfección en solitario.

6. En el branding personal uno recibe lo que da
Quienes más se esfuerzan por sacar adelante su marca personal y más se preocupan de cuidar cada día sus conexiones personales, más probabilidades tendrán de triunfar en el universo del branding personal. En cambio, aquellos que se limitan a esperar que su marca personal florezca, se toparán probablemente con un sinfín de problemas para hacer que su estrategia de branding personal llegue a buen puerto.

Un artículo publicado en Marketing Directo