Para hacerse oír entre la multitud en el concurridísimo mercado laboral no basta con armarse de paciencia (y echar muchas horas buscando trabajo) sino que hay que echar también el resto en lo que a creatividad e ingenio se refiere.

No queda otro remedio si tenemos en cuenta la crudeza de los números. Nos guste o no, a las candidaturas de trabajo los responsables de recursos humanos les prestan como mucho entre 60 y 120 segundos de atención.

Pero, ¿cómo se convence a alguien en tan poco tiempo de que somos en realidad los candidatos perfectos? La respuesta a esta pregunta pasa en parte por alguna de las triquiñuelas (muy “marketeras”, dicho sea de paso) que desgrana a continuación T3N:

1. Sea valiente y diga lo que NO puede hacer
En el currículum vitae nos empeñamos a edulcorar todos nuestros conocimientos y experiencias hasta el punto de “empalagar” a los responsables de recursos humanos. Por eso, y acostumbrados como están a tanta azúcar, a veces un poco de sinceridad es la “sal” que tanto buscan en su trabajo los responsables de recursos humanos. Según un experimento llevado a cabo recientemente por la consultora laboral Svenja Hofert, el 25% de las candidaturas en las que el candidato se permite el lujo de confesar algún que otro punto flaco consigue la tan ansiada entrevista personal. En cambio, en las candidaturas huérfanas de puntos flacos esta proporción se reduce a entre el 15% y el 20%. La sinceridad sorprende y el factor sorpresa es clave para meterse en el bote a los responsables de recursos humanos.

2. Eche mano del suspense en su carta de presentación
Bien utilizado, el suspense añade sabrosura a las novelas y a las películas y también a las cartas de presentación. Destierre el viejo (y cuadriculado) modelo de carta de presentación y apueste en su misiva por frases deliberadamente intrigantes: “¿Desea conocer saber cómo convertí el proyecto X, abocado casi desde el principio al fracaso, en todo un éxito? Eche un vistazo al documento adjunto”. La clave está en alejarse de los patrones a los que tan acostumbrados están los responsables de recursos humanos y, una vez más, sorprenderles.

3. Comience con una primera frase “furiosa”
Arroje a la basura las viejas fórmulas de apertura en las cartas de presentación y enarbole la bandera de la creatividad para dejar K.O. (en el buen sentido) a los responsables de recursos humanos. Eso sí, no deje que la creatividad se le vaya de las manos y que emborrone la autenticidad de su candidatura (y de su adecuación al puesto de trabajo propuesto).

preparate

4. Reemplace su currículum por una cronología en formato horizontal
Ahí fuera (en internet básicamente) hay miles y miles de “templates” para dar un aire deliberadamente distinto a nuestro currículum. Existe la posibilidad de convertir el currículum vitae en una infografía. El servicio online Resume.up echa mano, por ejemplo, de los datos almacenados en nuestro perfil en LinkedIn y los transforma en una atractiva cronología laboral en formato horizontal, ideal para acaparar las miradas de los responsables de recursos humanos.

5. Agénciese un eslogan para su marca personal
Para triunfar en el universo laboral es cada vez más importante colgarse del brazo de una marca personal robusta, y ¿qué mejor que poner la guinda del pastel con un eslogan con gancho? Recuerde que, para echar raíces en la memoria de los responsables de recursos humanos, ese eslogan deberá ser breve y conciso y, lo más importante, reflejar el espíritu de quien está detrás. Si acompaña además el eslogan de un logotipo, tendrán muy probablemente comiendo de su mano a los responsables de recursos humanos.

6. Ajuste su candidatura al diseño corporativo de la empresa para la que solicita trabajo
Cuando Brian Chesky, fundador y CEO de Airbnb, se topó con la candidatura de Nina Mufleh, lo tuvo claro. Era la mejor candidatura que había visto jamás. El currículum de Mufleh imitaba de manera deliberada la estética de los perfiles de usuario de Airbnb. Y el CEO de la compañía se rindió lógicamente ante una candidata tan original. Es imposible hacerlo en todos y cada uno de los currículos que enviamos, pero si una empresa nos interesa particularmente, nunca está de más tomar prestados sus colores y sus fuentes tipográficas para confeccionar un currículum “hecho a medida” (y ganador).

Un artículo publicado en Marketing Directo