Para hacer marketing de contenidos de calidad, necesitamos tener sangre en las venas (la suficiente para no quedarnos de brazos cruzados antes las adversidades), tiempo y un plan concreto.

Sin embargo, a veces y aun contando con estos tres ingredientes, nos topamos con errores que torpedean el éxito de nuestras estrategias marketing de contenidos y nos dejan varados en medio del océano (del content marketing).

Nadie está libre del error, ni en la vida ni en el marketing de contenidos, pero nunca está de más conocer los fallos que pueden aguarnos la fiesta en esta disciplina “marketera” (para huir de ellos como de la peste). A continuación, y de la mano de Acquisa, repasamos los errores más comunes en el universo del content marketing (y cómo solventarlos):

1. Dejar de lado las conversiones
El marketing de contenidos no consiste única y exclusivamente en producir contenido. Más allá de generar contenido, debemos preocuparnos de asociar a ese contenidos objetivos muy concretos de conversión. No lo parece, pero una llamada a la acción emplazada en el lugar adecuado puede obrar auténticos milagros. De nada sirve que alumbremos el mejor contenido del mundo si después este no se traduce en conversiones y no genera resultados “marketeros” (que no tiene por qué ser necesariamente financieros).

2. Intentar llegar a todo el mundo
Si nos subimos al carro del marketing de contenidos con la esperanza de conectar con todo el mundo, estaremos cometiendo un error garrafal. Antes de dar a luz los contenidos de nuestra marca, debemos reflexionar detenidamente sobre el público objetivo al que queremos llegar con nuestro contenido. De hecho, si queremos generar de verdad contenidos de calidad, debemos procurar que ese contenido esté enfocado a un público objetivo concreto (y a sus deseos y necesidades).

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3. Ignorar la optimización en los motores de búsqueda
El SEO debería ser el hermano siamés de toda estrategia de marketing de contenidos. Al fin y al cabo, y si no optimizamos nuestros contenidos con la vista puesta en los motores de búsqueda, difícilmente llegarán estos a ojos de la audiencia. Debemos optimizar nuestro contenido para facilitar su rastreo por parte de las arañas de los buscadores y para lograrlo debemos realizar antes un profundo análisis de las preferencias temáticas de la audiencia y de las palabras clave más usadas por nuestro público objetivo.

4. No explotar el poder del storytelling
Las historias son una excelente manera de hilvanar los contenidos para conectar con las emociones de la audiencia. Y esas historias se fabrican teniendo en cuenta el lenguaje que habla la audiencia a la que deseamos dirigirnos y las emociones que conectan mejor con esa audiencia. El storytelling no debe perder de vista en ningún momento los gustos y las preferencias del público objetivo.

5. No apostar por la diversidad
El marketing de contenidos pone a nuestra disposición multitud de formatos (textos, imágenes, infografías, vídeos, ebooks, etc.), por lo que, en aras de una máxima eficiencia, conviene experimentar con varios tipos de contenidos simultáneamente. La audiencia nos lo agradecerá.

6. Dejar abandonado a su suerte al contenido
En el marketing de contenidos nuestra labor no concluye cuando hemos sacado del horno el contenido que hemos “amasado” previamente. Una vez finalizada la fabricación del contenido, es necesario ponerse manos a la obra y trabajar en la distribución de ese contenido, para lo cual debemos tener en cuenta, una vez más, las preferencias de nuestro público objetivo.

7. No pertrecharse de estrategias
El marketing de contenidos (el que tiene éxito, al menos) no nace de las decisiones espontáneas. Debe estar apoyado en una estrategia sólida, que incluya el público objetivo al queremos dirigirnos, el tipo de contenido que tenemos previsto alumbrar, los objetivos de conversión, y la forma de promocionar ese contenido.