Mark Zuckerberg tenía 20 años cuando lanzó Facebook. No mucho mayor eraSteve Jobs –tenía 22 años– cuando se lió la manta a la cabeza y colocó la primera piedra del majestuoso imperio que es actualmente Apple. Larry Page y Sergey Brin tenían apenas 23 años cuando comenzaron a trabajar en un proyecto de investigación llamado Google.

Los éxitos apabullantemente precoces de estas cuatro mentes creativas podrían llevarnos a pensar que la creatividad y, por ende, el éxito están inevitablemente “casados” con la juventud. Pero lo cierto es que la ciencia dice otra cosa bien distinta.

Philip Hans Franses, profesor de la Erasmus School of Economics, ha puesto bajo la lupa a 90 Premios Nobel de Literatura, a 100 célebres compositores clásicos y a 221 pintores de primera fila. ¿El objetivo? Calcular la edad a la que estos prodigios alcanzaron su punto álgido desde el punto de vista creativo.

creatividad

Franses analizó minuciosamente los logros de cada uno de ellos y, tras poner en negro sobre blanco los datos recopilados, llegó a la conclusión de la edad media a la que la creatividad de los sujetos analizados alcanzaba su punto álgido era los 42 años.

Sin embargo, y como no todo el mundo vive el mismo número de años, Franses calculó también el porcentaje de vida que habían vivido las mentes creativas examinadas en su informe cuando alcanzaron su punto álgido desde el punto de vista de la creatividad.

De media las personas evaluadas en su investigación por Franses habían vivido ya el 61% de su ciclo vital en el momento en el que alumbraron sus obras maestras.

¿La moraleja? Que la creatividad parece alimentarse de la experiencia y para acumular experiencia hay que cumplir inevitablemente años.

Un artículo publicado en Marketing Directo