Amazon es un gigante de la venta online que se ha convertido en la competencia más feroz que tienen muchos negocios. Y aquí no importa si vendemos o no por Internet, sino más bien si estamos en un segmento en el que el gigante tiene o no presencia. En caso afirmativo, no hay que darle vueltas, Amazon es tu competencia.

Solo hay un nicho de clientes, aquellos que no utilizan Internet para comprar, cada vez menor, que serían los que el pequeño comercio más debería cuidar. La atención personalizada y recomendaciones de lo mejor para nuestro cliente, llevarse el producto a casa tras el pago, comprar en un horario amplio o facilidades para devoluciones y cambios son algunas de las armas del pequeño comercio. Pero lo cierto es que cada vez son menos efectivas.

La realidad es que la comodidad en la compra y facilidad para hacerlo desde el salón de tu casa es mucho más atractivo que tener que pelearnos por buscar aparcamiento y rebuscar entre todo lo que tenemos en una tienda. El proceso de compra online para muchos productos, sobre todo los que no tenemos que probar antes de comprar es un punto a favor de Amazon. También la posibilidad de comparar fácilmente precios y características.

Aquí uno de los factores fundamentales es el precio. Amazon por el volumen de ventas que tiene puede ajustar más sus margenes y quizás los precios son más ajustados que los que se pueden encontrar en un comercio tradicional. Como mínimo tenemos que igualar lo que Amazon ofrece si se quiere competir.

A la vez el gigante del comercio electrónico ha desarrollado una gran eficiencia logística. Esto permite realizar entregas en el mismo día en grandes ciudades y al día siguiente prácticamente a todo el mundo. Además los clientes que más compran se suscriben al servicio premium, lo que obliga a seguir comprando en la plataforma para rentabilizar el servicio. A favor del pequeño negocio juega el inconveniente de las entregas, si estamos o no en casa cuando llega el paquete o si es cómodo que nos lo dejen en el trabajo.

La política de devoluciones es otro aspecto destacado de Amazon, donde a poco que el pequeño comercio ponga pegas, acabará perdiendo de cara al cliente. No hay más que imprimir una etiqueta y pegarla en la caja para devolver un producto en Amazon. Más sencillo imposible.

Siempre existe la posibilidad de aliarse con el enemigo y vender en la plataforma de Amazon. Porque no solo se trata de competir contra el gigante, sino de muchos pequeños comercios que ya venden a través de él y también son nuestra competencia.

Un artículo escrito por Carlos Roberto