Características del talento emprendedor

El talento emprendedor se mide por la pasión con el que se realice un trabajo. No importa cual fuere, lo que interesa es la aptitud para enfrentar la adversidad. Por eso, vemos en gran medida que las personas están dejando de depender para emprender nuevas alternativas, sobre todo, en el mundo de los negocios digitales.

En la etapa de dependencia, las personas que descubren la forma en la que pueden realizar las actividades de mejor forma y con con menos recursos, son las que están más aptas para asumir el riesgo de emprender. Generalmente, este tipo de persona se caracteriza porque:

  • Tienen un alto grado de curiosidad

Los emprendedores poseen esta habilidad pues la curiosidad está en todo aprendizaje ya que es el factor clave de cualquier investigación. Cuando la curiosidad conduce al descubrimiento exitoso de cualquier resultado, genera en la persona el deseo de innovar y un poco más tarde en emprender. Entonces las personas con mentalidad emprendedora y capacidad para innovar es el caldo de cultivo del éxito del mañana.

Esta habilidad nace con nosotros solo basta fomentar en los primeros años de vida para impulsar ese deseo, de allí es que modelos exitosos de la educación toman a la educación básica como la más importante para todo.

  • Poseen niveles óptimos de creatividad

Por definición la creatividad bien dirigida ayuda a desarrollar innovaciones. Es un aspecto que no es innato, pero se puede desarrollar con el pasar del tiempo. El talento emprendedor esta siempre en un constante aprendizaje, y en este caso lo que se necesita es cambiar nuevas formas de pensar, actuar y ejecutar las cosas. Fijarse detenidamente en los problemas cotidianos en casa u oficina, para que posteriormente se analicen en un espacio neutral y sin pasiones, nos hará reflexionar sobre las alternativas posibles para la solución de manera práctica y sencilla los problemas.

  • Son innovadoras

Las personas con talento innovador aprenden rápido, siempre están imaginando y sus pensamientos siempre están en constante movimiento. En silencio están previendo escenarios como alternativas posibles a lo que puede desencadenar la acción que ejecutan. De manera que, si llega a suceder un imprevisto, tienen opciones para resolver y continuar de manera espontánea. Así mismo son cuando se les pide aportar ideas, son explosivos, sinceros y si la idea no ha sido la mejor, pues ¡no pasa nada! Siguen adelante.

El emprendedor maneja este concepto de forma diferente al que se maneja en una empresa formal. La diferencia se nota claramente cuando se compara con las nuevas alternativas de negocios online, incluyendo las startup. Ya que existen propuestas que quizá para la actualidad no estamos en la capacidad de asimilarlo.

  • Detectan oportunidades fácilmente

Las personas con talento emprendedor su mente es más amplia que la de los demás. Mientras hablan con otra persona pueden estar imaginando la forma de tener provecho de lo que se habla, bien sea para mejorarlo y materializarlo o para crear una sociedad entorno a lo que se habla. Algunas veces resulta ser una locura, pero generalmente estudian formalmente la opción en un próximo encuentro y determinan la viabilidad del proyecto. De esta manera, es que los avances tecnológicos son tan rápidos y violentos en la innovación. En este sector lo que se piensa se hace.

  • Están enfocadas en los negocios

Esta característica es la más común entre ellos, sobre todo si en la fase de ejecución del proyecto lo acompaña un Business Angels. Aquí el detalle pormenorizado es crucial, y más aún cuando se habla de la tasa de retorno de la inversión. Saber cuál será su rentabilidad es una prioridad por eso en la estructura de su proyecto la claridad de sus cuentas se evidencia.

  • Toman riesgos

El talento emprendedor común, conoce el negocio. Generalmente posee una experiencia previa en la administración, manejo o participación de alguna dependencia, bien sea porque haya sido empleado o por herencia de tradición familiar. Su percepción frente al riesgo siempre es optimista, y han desarrollado el concepto lógico de causa y efecto, colocando por encima la razón frente a la emoción y efervescencia del momento.

Si la persona toma riesgo sin tener conocimiento previo a lo antes descrito, su destino representa un porcentaje alto de abandono poco exitoso.

Y recuerda, todos estamos en la capacidad de ser talentosos. No hace falta destacarse en todas las áreas, lo que hace falta es que nuestro trabajo lo hagamos bien.

Alejandro Pacheco

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