Llega la hora de dormir, te acuestas en la cama y reflexionas sobre lo que te ha ocurrido en ese día. Si recuerdas más lo negativo que lo positivo y a eso le das tantas vueltas que al final incluso te quita el sueño, quizás estés teniendo un problema de motivación.

Si tu vida ha llegado a ese punto, quizás necesites cambiar de estrategia y reprogramarte. Buscar nuevas emociones, dominar las incertidumbres,ilusionarte con aficiones diferentes y proyectar objetivos de futuro renovados son la clave para que el ánimo y el optimismo vuelva a ti.

Primero, debes entender que prácticamente todas las personas deben lidiar con esto en algún punto de sus carreras profesionales. No hay realmente nadieque sea inmune a esto. Así que, ¿qué hacer como hombre de negocios y como emprendedor cuando uno se siente con poco ánimo?

Éstas son algunas de las cosas que podrían ayudarte:

1. Minimiza el contacto con la gente negativa

Esto no siempre es posible, pero hazlo siempre que puedas. Por lo menos, hazlo durante un periodo corto. Seguramente te has topado con personas que se quejan de absolutamente todo. Mantente alejado de ellas en lo que intentas recuperar tu ánimo.

2. Pasa más tiempo con las personas que te recargan de energía

Dicen que te conviertes en las cinco o seis personas con las que más te relacionas, y creo que es cierto. Así que relaciónate con personas que te empujen a ser mejor en todos los aspectos de tu vida.

3. Lee/escucha/mira cosas positivas

Si te sientes cabizbajo, lee un libro positivo. Escucha un audiolibro o un podcast con un mensaje positivo. Mira alguna película que te haga reír. Rodéate de cosas que ejerzan una influencia positiva sobre ti. Incorpora esos mensajes en tu vida tanto como puedas.

4. Aprende a priorizar

Da prioridad a las cosas que debes y quieres hacer. Haz una lista. Como hombre de negocios, vivo basándome en las listas. Entre más control puedo ejercer sobre las cosas que quiero y debo hacer, puedo solucionarlas mejor.

5. Cómete el elefante un bocado a la vez

Toma esa lista que has creado y abórdala cada día. Si realmente te comprometes a hacerlo, te asombrarás de lo mucho que puedes conseguir. Entre más consigas hacer, mejor te sentirás. Esto alimentará tu motivación.

Puedes hacer muchas cosas más por generar motivación, pero creo que esta lista es un buen comienzo. Asimismo, ten en cuenta: si tus niveles de motivación están bajos, siempre es útil tratar de salirte del cuadro, es decir, la rutina diaria, e intentar visualizar la imagen completa. Pregúntate, ¿por qué estás haciendo lo que estás haciendo? Permítete sentirte alentado por una visión más grande de las cosas, y deja que tus metas te impulsen.

Atrévete a motivarte

Por su parte, Juan Carlos Cubeiro y Jorge H. Carretero, autores del manual “Atrévete a motivarte“, explican las claves para que aquellos que han perdido la pasión busquen una salida a la falta de motivación y descubran cómo sacar lo mejor de ellos mismos.

¿Vivimos en una desidia generalizada?

Es evidente que vivimos en lo que Byung-Chul Han, filósofo coreano profesor en Alemania, ha llamado “la sociedad del cansancio”. En nuestro país y en Occidente en general, sufrimos de apatía, aburrimiento y ansiedad. Los tres ases de la desmotivación.

¿Y si un día no quieres ir al trabajo?

Tenemos que diferenciar la depresión crónica, que ha de tratarse médicamente, de la desgana o de la falta de interés. Para superar esa falta de motivación, precisamente sugerimos que la persona analice qué tiene y qué le falta en términos de motivación y actúe en consecuencia. Hemos de atrevernos y ser valientes para motivarnos. Y si en el trabajo no se está motivado-que le pasa al 40% de los españoles con empleo-, hemos de cambiar la actitud o cambiar de empresa.

¿Necesitan las empresas un entrenador?

Una entrenadora o un entrenador marca la diferencia, como hemos visto en el mercado español (no es casualidad que el libro lo hayamos escrito el portavoz de La Roja, Jorge Carretero, y un servidor, que se dedica al liderazgo y a desarrollar el talento).

Igual que es inimaginable que Nadal, Casillas o Gasol no tuvieran un «coach», el que los directivos improvisen respecto a su liderazgo es una falta de humildad imperdonable.

¿Cómo ha de motivar un buen jefe?

La motivación tiene las reglas propias de la naturaleza humana. Si un jefe no motiva a su equipo, las medidas a tomar son cambiar los hábitos negativos en positivos.

Básicamente, un auténtico líder ha de marcar la pauta, conseguir que su equipo comparta los objetivos a lograr. Tiene que formar un equipo cohesionado e infundir energía desde el optimismo, la ilusión y el desarrollo.

¿Dónde encontramos nuevos estímulos?

En el libro ofrecen hasta cincuenta ejemplos de personajes que por su motivación crecieron personal y profesionalmente. Desde Antonio Morales, Junior, fallecido recientemente, a Pilar Rubio, que acaba de ser mamá; desde Félix Rodríguez de la Fuente, el amigo de los animales, Albert Espinosa o Irene Villa a Nelson Mandela y Vicente Ferrer.

Tenemos que saber encontrar tiempo libre y de calidad. Este es un gran reto para motivarnos. Por término medio, cada español ve unos 250 minutos de televisión al día, la mayor parte reactivo, esto es, “lo que ponen en la tele”, sin elegir el programa y es por esto que no podemos decir que “no tenemos tiempo libre”.

¿Somos víctimas o protagonistas?

Como los ciudadanos de cualquier otro país, en España hay de todo. Un 80% se siente víctimas, lo que es una lástima, porque no dirigen ni canalizan su propia vida. Un 20% son sanos protagonistas, saben a dónde van, disfrutan del camino y aprenden de los errores.

Hemos de tener cuidado con ir de mártires o de salvadores. No es nada sano. Las injusticias existen pero hay que tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones son anecdóticas o problemas de comunicación.

En este sentido, el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, en función de su carácter. Se queja de cosas que en realidad no son más importante, y saca fuerzas de flaqueza en la peor de las circunstancias. Es nuestra elección personal quejarnos, lamentarnos de nuestra “mala suerte” o salir adelante, ayudar a los demás y ayudarnos a nosotros mismos.

¿Cómo motivamos al de al lado?

No es cuestión de “dar sermones”, sino de escuchar con atención, de apoyarle, de ayudarle a marcar objetivos y de reforzarle cuando va avanzando. La confianza en uno mismo, como la motivación o la felicidad, no se busca sino que se construye. Es cuestión de coraje, de valentía, de atrevimiento.

Hemos de generar emociones positivas para que la gente a nuestro alrededor (compañero, amigo, hijo, pareja) se sienta mejor. Tenemos que influir positivamente en los demás. De los tristes, de los llorones, de los cenizos, no se obtiene nada.

¿Existe la gente tóxica?

Las emociones se contagian, y por tanto si alguien siente falta de autoestima (no se quiere lo suficiente a sí mismo), lo traslada a los demás. Si se deja ayudar, hay que hacerlo. Y si no, al menos que no te afecte. La salud, en buena medida, depende de ello.

Es obvio que dedicamos más tiempo a lo negativo que a lo positivo. Estar alerta es útil -y en ocasiones te puede salvar la vida-. Lo que ocurre es que para el cerebro humano no hay diferencia entre lo que uno vive, un riesgo cierto, y lo que uno piensa (peligros que no son tales).

¿Hay luz ante el desánimo?

Efectivamente, después de la tormenta siempre sale el sol, para todos, y si no sale, hemos de hacer que salga. En este sentido, hemos de aplicarnos el “Carpent tua poma nepotes”, una expresión latina que recoge Virgilio en sus Églogas y que significa que lo que sembramos lo recogerán nuestros nietos. Tenemos que tener perspectiva y transcendencia en lo que hacemos.

¿Cómo se sale del túnel de la desánimo?

En “Atrévete a motivarte” proponemos la metáfora de un motor, de nuestro motor propio. Para salir del túnel, hemos de trabajar hasta diez bloques que nos permiten vivir motivados y felices. Se trata de una hoja de ruta en manera de acrónimo que merece mucho la pena.

  • Movilízate: Hemos de saber qué nos mueve
  • Oríentate: Busca nuevos retos
  • Tiempo: Utiliza el tiempo en tu beneficio
  • Ilusiónate: El verno de la ilusión es desvivirse
  • Verbaliza: Emplea las expresiones positivas
  • Agradece: Pon el foco en lo que merece la pena
  • Cuida de los tuyos: Atento a quien forma parte de tu equipo
  • Irreparable: Encaja lo doloroso
  • Optimismo: Explica de manera positiva e inteligente la realidad
  • Naturalidad: Disfruta de los placeres de la vida

Un artículo publicado en Muy Pymes