¿Te has preguntado porqué algunas veces no se solucionan los problemas a los que te enfrentas? o ¿Porqué a veces te sientes frustrado o temeroso ante un reto nuevo?   y además ¿Has sentido miedo y desmotivación cuando se te presentan retos nuevos y cambios imprevistos?   Sin duda puede haber factores externos y condiciones dentro de tu trabajo, pero yo creo que existe también un problema dentro de la mente de la persona que no ve opciones de solución a su situación.    Este problema consiste en tener una mentalidad rígida, en lugar de una mentalidad de crecimiento.

Hay gente que se siente atrapada en un trabajo que no le gusta, porque ha caído en una sensación de impotencia por no poder ver soluciones a su problema, sin embargo, la mentalidad rígida es un factor que lo tiene postrado en la sensación de derrota ante su realidad.   Es por eso que hoy quiero hablarte sobre como cultivar una mentalidad de crecimiento profesional, y las ventajas que tiene esto para ti.

 ¿Qué es la mentalidad de crecimiento?

Carol Dweck, con sus investigaciones nos ha descubierto la gran diferencia y la gran ventaja de cultivar una mentalidad de crecimiento, en lugar de la mentalidad rígida.   En su charla TED nos comparte un ejemplo de una escuela de Chicago en la que los alumnos tienen que pasar cierto número de cursos para graduarse, (como en todas las escuelas) pero a los alumnos que no lo consiguen,en lugar de poner una calificación de “reprobado”,  su calificación es “Todavía no“.

Esto es una diferencia abismal, porque con esto, los alumnos reciben una retroalimentación muy diferente a la de exclusión y desmoronamiento que viene con una descalificación.  Por el contrario, con el “todavía no” se entiende que están en un proceso de aprendizaje y crecimiento, el mensaje es :”todavía hay esperanza”.

Carol Dweck midió la actividad neuronal de niños de 10 años que se enfrentaron a un problema muy difícil, hubo niños que respondieron sorprendente mente bien ante el reto, con exclamaciones como “me gustan los retos”, “creí que era algo informativo”, y por otro lado, otros niños vieron el hecho de fallar en la resolución del problema como una tragedia, como una calificación de su valor personal.

En el mismo experimento, se midió la actividad cerebral de ambos grupos, y los niños de mentalidad flexible, mostraron mucho más actividad neuronal que los de mentalidad fija.     Después de un sinnúmero de evidencias en el ámbito escolar, Dweck nos demuestra que el cerebro puede cambiar, que puede establecer nuevas conexiones neuronales, y puede incrementar su nivel de inteligencia. 

¿Como afecta la mentalidad fija en tu trabajo?

La mentalidad fija es extremadamente tóxica y dañina en el ámbito laboral y profesional.    He visto muchas personas en sesiones de coaching que tienen fuertes creencias de que ya nacieron así, de que su problema es permanente y que no importa lo que hagan, las cosas no van a cambiar.

6-1Muchas veces nos enfrentamos a cambios internos en las empresas, a retos importantes que pueden ocasionar estos dos tipos de reacciones: o nos hundimos en el miedo a fracasar y en la poca confianza y seguridad propias, o nos implicamos de lleno en el proceso, tratando de disfrutar más lo que hacemos, sin preocuparnos mucho por el futuro, y sobre todo, confiando en nuestros propios recursos para salir adelante.

¿Cómo saber qué tipo de mentalidad tienes?

Una manera de darte cuenta que tipo de mentalidad tienes, es analizando la respuesta que llega a tu cabeza cuando te enfrentas a un reto importante en la vida, que está incluso por arriba de tus capacidades.     La mentalidad fija te lleva a desmoronarte ante el reto, te centra en el presente y no ve esperanza.     Por el contrario, la mentalidad de crecimiento, ve este reto que igualmente amenazante, pero su reacción es “Tal vez no pueda lograrlo hoy, pero estoy aprendiendo”.

En estas dos frases se encierra una mentalidad totalmente diferente.  Quienes dicen  “todavía no”, mantienen la esperanza de que algún día lo lograrán, y por otro lado, se concentran más en el proceso, no sólo en la meta. Aprender esto es esencial para poder mantener la motivación y el buen espíritu en nuestros trabajos, ya que muchas veces vendrán retos, y es mejor enfrentarlos con una mentalidad apropiada, de lo contrario, lo único que haremos será incrementar el malestar.

¿Cómo cultivar la mentalidad de crecimiento?

1.- Aprender a elogiar el proceso no la inteligencia.-  Elogiar el talento, la inteligencia o sólo el resultado no funciona, en vez de eso hay que elogiar el proceso,  y dentro de éste, la estrategia, el enfoque, el esfuerzo y la perseverancia nos llevarán a moldear una mentalidad de crecimiento, que a la larga mejorará el desempeño.

2.- Recompensar el proceso y la mentalidad “todavía no lo logro”.-  Es importante si tienes gente a tu cargo, no sólo te fijes en los resultados, sino en el proceso de aprendizaje que van teniendo tus colaboradores.  Tu mismo, no seas tan duro contigo mismo con los indicadores y toma en cuenta toda la “película completa”.

3.- Salir de la zona de confort de vez en cuando. – Cuando salimos de la comodidad de lo ya aprendido, nuestro cerebro empieza a hacer conexiones neuronales nuevas, se fortalece nuestra mentalidad, y con el tiempo se puede lograr mejorar la inteligencia.

4.- No eliminar los retos.-  Usualmente eliminamos los retos por el miedo a fracasar, o porque no tenemos confianza en nuestras capacidades.     Pero ¿De qué otra forma puedes crecer?   ¿Cómo es que pudiste aprender a andar en bicicleta o a leer o a nadar?  Tuviste que afrontar el reto.

5.- Eliminar las etiquetas.  No creo que exista algo más dañino que usar las etiquetas para los demás y para uno mismo.  Una etiqueta te “ancla” en el presente.    Decir “Soy flojo”, “cabezón”, “distraído”,  “poco inteligente”, etc, etc. no te permite generar una esperanza de cambio y de crecimiento.   Es mejor describir las acciones dejando fuera las etiquetas.

6.- Las expectativas del jefe o el efecto pigmalión.  Como ya lo debes conocer, el efecto pigmalión es muy poderoso para poder estimular la mentalidad de crecimiento.  Si tienes gente a tu cargo o eres padre de familia, la forma en que ves a las personas tendrá un peso significativo en su desempeño.

¿Qué tipo de mentalidad has cultivado durante tu vida profesional?  ¿Qué cosas nuevas puedes replantearte nuevamente con la mentalidad de “todavía no” ?    ¿Te parece útil esta información?  Te espero en los comentarios !

Un artículo escrito por Joaquin Olivas