Cuando las cosas van bien tanto en un negocio o en el entorno familiar el buen ambiente es la nota predominante y mantener una actitud positiva es muy sencillo.

Sin embargo, cuando el barco se está hundiendo es cuando hay que sacar lo mejor de nosotros mismos y de los demás para que el conjunto no caiga en el pánico y el desánimo.

De hecho, el futuro de ninguna empresa es completamente seguro y cierto. Cuando tu negocio se enfrenta a la disminución de las ventas, un potencial de compra, o incluso cierto cierre, ¿cómo gestionar a las personas cuando tienen miedo sobre su futuro?.

Mantener el foco en momentos difíciles

  • Honestidad

Lo que tu sabes debes compartirlo con tus empleados. No trates de proteger a la gente de la verdad o ignorar lo que está sucediendo. En situaciones difíciles, las personas están en alerta máxima de mentiras y mensajes pocos veraces.

  • Mantener un propósito

Proporciona a tu equipo un propósito más amplio. La gente quiere creer que su trabajo es importante en cualquier situación. Cuando el éxito de la empresa ya no es el objetivo, puedes identificar algo que los empleados valoran personalmente, como dejar un legado o demostrar que los críticos están equivocados.

No pases por alto que incluso si está claro que tu organización está en problemas, todavía puedes ayudar a los miembros del equipo a mantenerse enfocados y entregar resultados.

Un artículo publicado en Pymes yAutónomos