Cuando tienes agotamiento laboral lo mejor que puedes hacer es irte de vacaciones, pero no siempre es una opción factible. Descubre otras maneras de recargar tu energía.

La rutina te está ahogando y estás mentalmente agotado, y lo mejor que te vendría sería un descanso bien merecido en la playa. No obstante, aún quedan unos cuantos meses hasta que puedas irte de vacaciones, y tienes un sin fin de proyectos que acabar y obligaciones que atender.

Sin embargo, ignorar los síntomas del burnout laboral es muy peligroso; si no lo frenas a tiempo acabará afectando tu vida profesional y personal, pudiendo causar además graves perjuicios para tu salud. Así que aunque no puedas ausentarte unos días de la oficina, es fundamental que adoptes algunos cambios para recargar tu energía hasta que puedas irte de vacaciones en condiciones.

Una buena manera de energizarte es cambiar el entorno en el que trabajas. Prueba a cambiar la orientación de tu mesa, a decorarlo de nuevo, o incluso pedir que te cambien de sitio en la oficina. Puede que no sea lo mismo que disfrutar de la brisa marina con vistas a la playa, pero te ayudará a cambiar tu mentalidad y ser más producto. La razón es muy sencilla: la mente asocia el contexto con hábitos y comportamientos, por lo que renovar tu lugar de trabajo refrescará tu mente.

También es recomendable que cambies tu rutina. Tendemos a aferrarnos a lo cotidiano, sin atrevernos a dar un paso fuera de nuestra zona de confort. No obstante, cambiar algunos hábitos de nuestro día a día puede ser muy gratificante. Prueba a coger un camino alternativo al trabajo, o adopta algunas rutinas matutinas nuevas, tu mente agradecerá la novedad y disfrutarás más de tu trabajo.

Así, introducir cambios en nuestro día a día también mejora la creatividad, mermada por la rutina monótona. Prueba a comer en sitios nuevos y haz planes diferentes los fines de semana, te sentirás renovado sin moverte de tu ciudad.

Por último, intenta desconectar un poco de la tecnología. Ignorar el móvil por completo es utópico llegados este punto, pero tal vez puedas reducir su uso. En vez de intentar conciliar el sueño mirando el feed de Facebook, prueba a leer un libro; así, prueba a conseguir que la pantalla de tu smartphone no sea lo primero que veas cada día. Y ante todo, tu tiempo libre es sagrado, no te pases el fin de semana metido en el correo de la empresa y atendiendo llamada tras llamada.

También hay otros hábitos que pueden ayudarte a evitar el burnout laboral. Por ejemplo, algo tan sencillo como empezar a hacer ejercicio puede marcar gran una diferencia, e incluso influye los alimentos que comamos. Así, prueba a sacar una libreta y apuntar tus pensamientos, es un buen método para desahogarte y empezar el día siguiente con buen pie.

Vía | themuse