En ocasiones, las conversaciones o negociaciones toman un giro inesperado que hace que se enturbien y se salgan del esquema planteado a priori.

Cuando una conversación se vuelve negativa, es útil contar con un repertorio de respuestas que nos permita desencallar estos momentos conflictivos.

Opciones para liberar tensiones en las negociaciones

  • Replantear nuestra propuesta

Una buena táctica suele ser reformular la cuestión desde una perspectiva diferente, mostrando que no se quiere la confrontación reafirmando que es un debate y no una lucha por saber quién tiene razón.

  • Expresarnos de otra manera

En lugar de dejar que pasen las palabras ofensivas, sugerir sinónimos. Si alguien nos acusa de venir demasiado fuerte a una reunión, podemos justificarnos que es una cuestión que nos apasiona. Si nos catalogan de contumaces siempre podemos indicar que estamos comprometidos cuando algo es importante para un esfuerzo exitoso.

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  • Buscar afinidades

Si en el pasado se ha tenido una intercción positiva con quienes negociamos, simepre conviene recordar la capacidad para encontrar terrenos comunes, haciendo hincapié, que si existe un buen historial de trabajo conjunto no hay motivos para cambiar eso ahora.

  • Dar la oportunidad de un replanteamiento

Siempre es positivo dar a la gente una oportunidad para replantearse y reconsiderar lo que están manifestando, tal es el caso de indicar, seguramente hay otra forma de expresarlo.

Sin lugar a duda, la clave es mantenernos comprometidos con nuestros principios y, al mismo tiempo, mostrarnos tolerantes y empáticos con nuestros interlocutores para evitar la confrontación y tender puentes al entendimiento.

Un artículo publicado en Pymes y Autónomos