Aunque son términos que seguramente leas y emplees de forma habitual, muchas personas desconocen las diferencias reales entre una pyme y una startup. Desde aquí, te explicamos las principales distinciones que existen entre ambos términos.

En estos tecnologizados tiempos, acostumbramos a absorber vocabulario si pararnos a conocer su verdadero significado o auténticos matices. Por ello, a la hora de hablar de compañías de reciente creación, muchas personas tienden a usar como sinónimos los términos pyme o startup.

En este artículo nuestro propósito es dejarte claras las diferencias fundamentales que existen entre estos dos vocablos. ¡Toma buena nota de ellas!

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Todas las distinciones entre clave entre pymes y startups

  1. Mercados y focos diferentes: Las startups y las pymes tienen ambiciones diferentes desde el momento de su creación. Las pymes tienen un enfoque más local o circunscrito al ámbito nacional, mientras que por su parte, las startups destacan por un punto de mira global y la intención de expandir sus productos y servicios en el mercado internacional.
  2. Componentes innovadores: A pesar de que las pymes tengan capacidad para desarrollar un componente innovador propio de empresas en expansión, no es su vocación intrínseca o característica. Por su lado, las startups, desde su idea de nacimiento, están totalmente ligadas a la innovación, no exclusivamente tecnológica sino también alusiva a una producción disruptiva o a un nuevo modelo de negocio.
  3. Forma y lugar en los que crear empleo: Ligado al primer punto, alusivo a la ambición geográfica, las pymes concentran la mayor parte del empleo en el mercado local, mientras que las startups lo generan en cualquier partey en muchas ocasiones, apuestan por la descentralización y la flexibilidad horaria, contratando freelance y permitiendo a sus trabajadores trabajar desde donde ellos consideren más oportuno.
  4. Número de empleados de la plantilla: La estructura de las pymes es más acotada y jerárquica, ya que habitualmente están compuestas por un solo fundador y crean, de media, cuatro puestos de trabajo. Sin embargo, las startups están constituidas en origen por un equipo multidisciplinar con perfiles más especializados.
  5. Salario: Sin que siente cátedra, es frecuente que los sueldos sean más elevados en las startups que en las pymes, por la elevada especialización y formación que requiere el desempeño de sus funciones.
  6. El origen de la financiación: La pymes son con frecuencia, negocios de carácter familiar o cuya financiación proviene en gran medida de los ahorros acunulados por el fundador, familiares o amigos, sumados al apoyo de una o varias entidades financieras a través de un crédito o préstamo que cubra necesidades puntuales de liquidez. En el caso de las startups, adquiere un papel fundamental la figura del inversor externo, como el capital riesgo o la figura de los business angels.
  7. Capacidad de crecimiento: Está intimamente ligada a la financiación. Una pyme suele crecer de manera lineal, y además su horizonte se ubica generalmente más a corto y medio plazo. Una startup madura sus inversiones durante un período más largo, gozando de un crecimiento más exponencial, sostenido y sano a lo largo de un período de tiempo más dilatado. También entran en juego actores para el impulso inicial como las incubadoras y aceleradoras de empresas.
  8. Diferente nivel de riesgo: Las startups corren mayores riesgos, jugando su inversión y su idea a un “todo o nada”, por lo que su tasa de supervivencia y sus probabilidades de éxito son menores que las de una pyme. Las que triunfan suelen amasar una fortuna mucho mayor y crecer hasta dominar un nicho de mercado, tras lo que optan por dos vías: fusión o venta a una gran firma o la salida a bolsa.

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock