La imprudente vida online provoca a los españoles la pérdida de amigos, intimidaciones, pérdidas financieras, rupturas sentimentales o pérdidas de empleo.

En el mundo conectado en el que vivimos, las redes sociales pueden servir para encontrar empleo… pero también para perderlo. Así, todos conocemos casos de allegados o virales que, por unas meteduras de pata u otras, han visto como su actividad online personal les ha costado su puesto de trabajo. Un reciente estudio de B2B International y Kaspersky pone cifras a esta falta de precaución:un 12% de los españoles no tiene ningún cuidado a la hora de mantener sus actividades e información personal a salvo y un 7% ha perdido su empleo como consecuencia de ello.