Si se han enviado cientos de currículum vítae sin recibir respuesta alguna, quizás es que no se ha escrito de manera adecuada para que llegue a la persona idónea. Aunque el currículum sea brillante y la experiencia dilatada, si no se conocen las claves para enviarlo por correo electrónico, ¡no hay nada que hacer! En este artículo se facilitan todos los trucos para evitar los errores más comunes al mandar el currículum por Internet, como escoger un nombre de archivo inapropiado, enviarlo en Word o escribir de tal modo que llegue como spam a la empresa receptora.

1. Tener un correo formal y neutro

En materia laboral, se debe contar con una dirección de correo neutra, que proyecte una imagen de rigor, profesionalidad y seriedad. Los nombres creativos y originales se pueden utilizar en cuentas para amigos o de la vida privada, pero el correo que se use para enviar el currículum y tratar de encontrar trabajo, debería ser formal, incluyendo el nombre y apellido más @hotmail, @gmail o @yahoo, por ejemplo.

2. Cuidar el asunto

Escoger bien las palabras del asunto es fundamental para que abran el correo electrónico. Hay dos posibilidades: responder a un anuncio o enviar una autocandidatura.

Si el mensaje es respuesta a un anuncio en el que se señala algún texto específico para el asunto (número de referencia de la oferta, etc.), hay que ponerlo con exactitud. La razón es que pueden haber puesto un filtro para agrupar los correos con ese asunto.

Sabina Serrano, coach de Desarrollo y Transición Profesional para Directivos, explica que si no se especifica nada o es autocandidatura, se debería escribir algo parecido a CV nombre y apellidos para el puesto de “xxx”. Además, no se tiene que usar mayúsculas en el asunto porque podría aparecer como spam.

3. Breve presentación en el cuerpo del correo

A la hora de enviar un currículum por correo electrónico conviene escribir un pequeño texto a modo de presentación, aunque no una carta de presentación al uso. Hay que tratar de captar la atención en unas pocas líneas bien escritas en las que se resalte lo más interesante del currículum o las competencias profesionales. ¡No hay que olvidar orientarlo lo más posible al puesto que gustaría desempeñar!

4. Usar la técnica de imitación

Puede resultar muy útil aplicar la “técnica de la imitación” en el texto del correo electrónico en el que se manda el currículum. Para ello, siguiendo los principios de la PNL (Programación Neurolingüística) hay que fijarse en las palabras usadas para describir la oferta y el tipo de lenguaje que utilizan, pues indica su estilo (formal, coloquial…).

Al redactar es posible incluir palabras o frases propias. ¡Está demostrado que lo tienen más en cuenta! Esto sucede porque cuando una persona lee algo que ella previamente ha escrito, su cerebro lo reconoce como suyo e, inevitablemente, presta más atención.

5. ¡Cuidado con el nombre del archivo!

Todo cuanto recibe un seleccionador dice algo del candidato. A la hora de escoger el nombre del archivo se debe demostrar que se es ordenado y cuidadoso y, además, facilitar la tarea de quien debe abrirlo y archivarlo. Así, el nombre del archivo de currículum debe ser uno de estos:

  • CV_nombre y apellidos
  • Nombre y apellidos_título_especialidad
  • Nombre y apellido_marca personal_CV
  • Currículum_oferta_ nombre y apellido
  • Nombre y Apellido_currículo_mes y año

6. Enviar el archivo en pdf

Al enviar el currículum por correo electrónico lo idóneo es hacerlo en formato PDF. ¡Es la manera más segura de que llegará tal y como se ha diseñado! Si no, puede ocurrir que la empresa receptora tenga programas distintos, que no se abra el archivo o que, si se abre, cambie la tipología de la letra o quede cortado y destrozado. El siguiente vídeo lo aclara de manera sencilla:

7. Mandarlo a la dirección correcta

A veces se falla en este punto, que resulta clave para que no sea descartado. Hay que conocer la dirección correcta a la que se debe enviar el currículum. Son muchas las compañías que lo indican en sus páginas web o facilitan un formulario para adjuntar el CV. Si no se conoce, se puede llamar para que lo indiquen o dirigirse al correo de Recursos Humanos de la empresa en la que se desea trabajar.

8. Asegurarse de que no lo confundirán con spam

Las compañías tienen programas antispam que eliminan los correos que resultan sospechosos. ¡Hay que asegurarse de que el que se manda no lo es!

Será considerado así si se escribe con mayúscula, se usan signos de exclamación o interrogación dentro del asunto o si se deja en blanco.

Si en el cuerpo del correo no se escribe nada, se emplea una letra muy pequeña o color rojo, también se puede ver como sospechoso y ser descartado. Y lo mismo sucederá si se insertan un número excesivo de enlaces, archivos muy pesados o muchas imágenes.

9. Prestar atención a la firma

Son pocas las personas que prestan especial cuidado a su firma. Pero hacerlo demuestra atención a los detalles. Conviene tener un pie de firma con los datos personales (nombre, apellidos, teléfono y correo) y el enlace a LinkedIn.

Contestar siempre si responden

Si una empresa responde al correo donde se le ha enviado el currículum,siempre se debe responder agradeciendo que nos hayan tenido en cuenta y se hayan tomado tiempo en leer la candidatura. Ser amables abre puertas, y aunque la compañía no tenga sitio para el aspirante en ese momento, señalará junto al CV nuestra deferencia al responderles. No se tarda apenas en responder y así se demuestra educación y respeto hacia los demás.

Un artículo publicado en Consumer