Si trabaja en el mundo del marketing de contenidos seguro que en más de una ocasión ha experimentado la extraña sensación de enfrentarse a una hoja en blanco. Atraer a las musas no es una tarea sencilla y encender esa bombilla que dará luz a nuestra creatividad puede desesperar a más de uno.

Esta es precisamente una de las sensaciones que experimentan losprofesionales del marketing de contenidos: desesperación. Crear una historia de la nada con la que captar la atención de los usuarios pone a muchos de estos expertos “marketeros” al borde un ataque de nervios.

Una sensación que en el mundo de los escritores se conoce como el síndrome de la hoja en blanco. Por esta razón, bastantes personas asocian la escritura conemociones negativas. Vamos a analizar de forma detallada siete de las más destacadas que (por desgracia) sufren de forma frecuente los creadores de contenidos, tal y como han recogido desde Ragan.

1. Ansiedad

Sentimiento de preocupación, nerviosismo, miedo o malestar que se genera ante un acontecimiento o hecho cuyo resultado es incierto. Cuando nos sentamos frente a una hoja en blanco surgen muchos temores. Desde la posibilidad de que no se nos ocurra nada hasta que lo que consigamos redactar no guste.

Debe dejar a un lado todos estos pensamientos y concentrarse en su trabajo, Repítase una y otra vez que está realizando un primer borrador que sólo va a ser visto por usted y nadie más va a juzgarlo por lo que elimine todas estas presiones.

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Piense que siempre podrá trabajar el mismo y perfeccionarlo por lo que no debe machacarse pensando que su idea no va a gustar cuando ni siquiera ha escrito la primera palabra para dar forma a la misma.

2. Aburrimiento

Estamos aburridos cuando algo no nos interesa y cuando los escritores caen en este concepto, señalan varios motivos. “No encuentro el enfoque adecuado para la historia”, “quiero escribir sobre otros temas más interesantes” o “estoy perdiendo el tiempo”, son algunas de las excusas que nos ponemos cuando escribimos y el aburrimiento llama a nuestra puerta.

Recuerde que la redacción de contenidos es su trabajo y, supuestamente, ha llegado al mismo porque le gusta o le interesa. Esto no quita que en ocasiones los temas que estamos tratando no nos llamen mucho la atención. En estos casos, debemos dejar de verlos como una tarea y comenzar a verlo como un juego.

Realice entrevistas para conocer el tema más en profundidad hasta llegar a un punto que le resulte relevante para su historia, hágase un mapa mental con el que poder enlazar nuevas ideas y aproveche una de las grandes ventajas del aburrimiento: la divagación a la que se ve sometido su cerebro puede mejorar su creatividad.

3. Agotamiento

Nos referimos a la fatiga mental o física. Lo primero que hay que hacer es determinar el motivo de este cansancio para atajar de raíz el problema. Además si esto le sucede demasiado a menudo lo mejor es que revise sus expectativas y asegúrese de contar con suficiente tiempo de ocio y relajación para que el cerebro trabaje a pleno rendimiento.

4. Frustración

Un sentimiento que se produce cuando no somos capaces de cambiar o lograr algo. En el mundo del marketing de contenidos, experimentar esta sensación es una inequívoca señal de que no se ha dado el tiempo suficiente para reflexionar.

Lo mejor que puede hacer es crear un mapa con toda la historia o idea que quiere desarrollar. Después, divídalo en partes para poder trabajar cada una de ellas por separado pero siempre siguiendo el hilo conductor y no olvide descansar para que su cerebro no esté continuamente pensando en el mismo tema.

5. Duda

Tener dudas sólo puede significar que no estamos seguros de algo. Muchos profesionales del marketing de contenidos lo experimentan hasta tal punto que llegan a dudar incluso de sus capacidades y habilidades para la escritura.

Los expertos señalan que es recomendable cuando llegamos a este punto hablar con otros profesionales y dividir el trabajo en porciones más pequeñas. No está de más echar un vistazo a los logros conseguidos anteriormente para recordamos que sí somos capaces de alcanzar el éxito.

6. Confusión

Sentimiento generalmente derivado del anterior que nos lleva a un estado en el que no sabemos lo que queremos o no somos capaces de determinarlo. En este caso, lo mejor es preguntar a sus compañeros o jefes aunque piense que los motivos de su confusión pueden ser estúpidos.

7. Desesperación

Quizás este sea el peor de todos porque estamos hablando de la ausencia total de esperanza. Todos hemos perdido el ánimo o las ganas en alguna ocasión. Lo mejor que puede hacer es tomarse un descanso (el tiempo que necesite) y celebrar su logros.

Un artículo publicado en Marketing Directo