A pesar de las dificultades económicas y laborales que están sufriendo los jóvenes españoles para salir adelante, los millennials, apuestan por el emprendimiento como solución a la situación económica que les ha tocado vivir. Así lo refleja la sexta edición del Estudio global de Emprendimiento Amway, realizado en colaboración con la Universidad Técnica de Múnich y la empresa de estudios de mercado GfK, con el objetivo de analizar y comprender tanto las motivaciones como las dificultades existentes a la hora de emprender un proyecto empresarial a nivel nacional.

Los españoles siguen confiando en el autoempleo como alternativa laboral (69%), lo que supone un incremento del 4% frente al año anterior y de un 9% respecto al 2013, alcanzando los niveles de 2011, el porcentaje más altoregistrado en España en sus seis ediciones. En términos regionales, Cataluña y Madrid (75% en ambos casos) son los puntos donde se concentra mayor interés por el emprendimiento, mientras que en Andalucía (57%) o el País Vasco (66%) se encuentran los mínimos nacionales.

El deseo por convertirse en emprendedor es otra variable que mantiene su progresión y alcanza su cumbre, si bien más moderada: el 37% de los españolesse ve montando su propio negocio, frente al 36% de 2014 y el 30% de 2013. No obstante, la diferencia respecto al resto del mundo se estanca como el año anterior en seis puntos por debajo (43%). Significativas son las divergencias regionales en este apartado, ya que el 57% de los canarios se ve creando su propio negocio, y, por el contrario, solo el 26% de vascos comparten el mismo sentimiento.

Los millennials destacan en el estudio como impulsores del autoempleo. En concreto, el 79% de los jóvenes menores de 35 años son el grupo de población que muestra una mayor actitud positiva hacia el emprendimiento. Esta visión es nueve puntos menor en la generación posterior (70%), la Generación X (los nacidos entre 1965 y 1981), pero donde todavía se encuentran mayores contrastes es con la Generación del Baby Boom (nacidos entre 1945 y 1964), ya que tan solo el 60% confía en el emprendimiento como alternativa laboral.

En términos globales, la diferencia de los millennials españoles con sus homólogos internacionales (81%) es únicamente de dos puntos por debajo, mientras que la Generación X y los baby boomers españoles se sitúan hasta ocho puntos menos que las medias mundiales (78% y 68% respectivamente). Este germen emprendedor que llevan consigo los millennials nacionales también se muestra en que son los líderes poblacionales a la hora de visualizarse emprendiendo: casi la mitad de los millennials se ve montando su propio negocio (47%). Les sigue de cerca la Generación X (43%), pero a larga distancia se encuentran los baby boomers, entre los que solo un 25% se ve apostando por el autoempleo.

A nivel mundial, la situación es similar, ya que los millennials son líderes en el potencial de autoempleo (51%), secundados por la Generación X (47%) y con los baby boomers (33%) cerrando el grupo.

Como novedad este año, por primera vez el estudio Amway incluye el Índice de Espíritu Empresarial Amway (AESI), basado en la teoría del comportamiento planificado del prestigioso psicólogo Icek Ajzen y construido en base a tres variables: deseabilidad, firmeza y viabilidad. El 46% de los españoles tiene el deseo de llegar a ser emprendedor, un 45% llevaría a cabo su sueño de montar su propio negocio y el 42% está convencido que podría poner en práctica su iniciativa de autoempleo. Como consecuencia, la media AESI española se sitúa en un 44%, inferior a la internacional (51%), pero muy similar a la europea (45%).

joven

AESI vuelve a reflejar el poder de los millennials por el emprendimiento en España. Sus niveles de deseabilidad se elevan al 63%, lo que supone un 24% más que el resto de grupos poblacionales. En términos de firmeza alcanzan un 51%, un 9% más que el resto, y una viabilidad del 46%, lo que se traduce en un 6% más que la suma de la Generación X y los baby boomers.

Pero, ¿qué les seduce a los millennials para tener un espíritu emprendedor tan desarrollado? Según el estudio, la principal motivación para el 57% de ellos es querer ser su propio jefe, seguido del deseo de autorrealización (40%),dejando en tercer lugar la vuelta al mercado laboral (23%), una opción con porcentajes elevados en otros países con una situación económica adversa, como Portugal o Grecia.

Es una realidad que en España no se entiende que fracaso sea sinónimo de aprendizaje. Por ello, 8 de cada 10 millennials españoles afirman que el miedo al fracaso es un freno a la hora de emprender. Cuando se ahonda en los aspectos que conforman ese miedo al fracaso, la mayoría señala las elevadas cargas financieras que conlleva el emprender (54%), seguida del entorno de crisis económica (45%) y el miedo al desempleo (21%). Cuanto más elevada es la formación del individuo, mayor es su predisposición a emprender. Así lo confirma el dato revelado por el estudio Amway según el cual el 84% de los españoles con una carrera universitaria muestra una actitud positiva hacia el emprendimiento, frente al 66% que no dispone de título universitario.

Un artículo publicado en Muy Pymes