En los últimos años hemos sido testigos de la progresiva agonía del banner que, aunque no ha desaparecido del todo, el aumento del rechazo de los usuarios y sus precios más bajos que nunca abren paso a una nueva etapa en la publicidad online.

Y es que, las tendencias de consumo de contenidos se concentran cada vez más en el terreno móvil dejando a un lado el banner estándar y apostando por formatos personalizados.

Un ejemplo de ello es el lanzamiento de los anuncios flex frames del New York Times, pero también otros medios como VOX o Quarter llevan tiempo ofreciendo este tipo de formatos y algunos como Slate se han centrado recientemente en la venta de display personalizado en vez de en el inventario programático.

“No es algo nuevo pero parece que es una tendencia en aumento en los últimos tiempos”, asegura Keith Hernandez, presidente de Slate.

Dos son las principales razones de la caída de la popularidad del banner. Por un lado, este formato nunca ha sido un vehículo publicitario atractivo en la red pero la escalabilidad que ofrecía a los marketeros, llevaba a muchos a apostar por él.

creatividad

En segundo lugar, el creciente consumo de contenidos en móviles, en donde los banners tienen escasa cabida, ha obligado a optar por otras opciones como la publicidad nativa con mejores resultados.

Aun así, el mercado del banner sigue acaparando buena parte de la inversión que se cifra en 8.000 millones de dólares en el año 2015 según datos de IAB.

Y aún hay quien defiende la utilidad de los banners similar a la de la publicidad outdoor. “Se trata de un mensaje muy breve” destaca Stephani Estes, vp of digital strategy en la agencia de medios Cramer-Krasselt.

A lo largo de los últimos 10 años, un creciente número de medios han dejado atrás los banners de manera masiva. Es el caso del Times que asegura que los banners son visibles solo en el 30% de sus páginas con el objetivo de reducir esta cifra y aumentar los formatos flex frames.

Sin embargo, la proliferación de estas nuevas unidades publicitarias conlleva el riesgo de caer en una sobreabundancia de formatos que puede ir en detrimento de la compra publicitaria digital eficiente, algo a lo que la IAB trata de poner freno a través de guías y pautas sobre formatos estándar.

Así, la publicidad nativa se postula a ser el nuevo formato por excelencia con un crecimiento de sus ventas, según datos de MediaRadar, de hasta 5 veces mayor en tan solo un año.

Un artículo publicado en Marketing Directo