Una de las quejas habituales de los consumidores es que reciben demasiados emails. Se han suscrito a demasiadas newsletters, han comprado en demasiadas tiendas online que ahora les mandan sus ofertas o están en demasiadas bases de datos que hacen que ahora siempre reciban mensajes y más mensajes. Los analistas no paran de repetir que, dado que los consumidores están bastante cansados del correo electrónico y que existen alternativas para la comunicación que son cada vez más usadas, es bastante probable que el futuro del email no sea muy alentador. Pero ¿está realmente el correo electrónico herido de muerte?

Las cifras invitan a cuestionar bastante esa creencia y a ver las cosas de otro modo. En realidad, ni la gente ha dejado de usar el email ni su situación es por tanto ‘tan olvidable’. Según datos de un estudio realizado recientemente por Radicati Group, ya existen 2.600 millones de usuarios de correo electrónico, de los que 1.700 millones son usuarios móviles.

El futuro del mail es además bastante sólido. En los próximos años, el número de usuarios de mail seguirá creciendo y se alcanzará una cifra bastante interesante en números totales. A finales de 2020, 2.900 millones de usuarios tendrán una cuenta de email y con ellos se habrá cubierto a un tercio de la población de todo el mundo.

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¿Qué es lo que contribuirá a impulsar el uso del correo electrónico aún más?

Por un lado, los consumidores aumentarán su número de cuentas. El ratio actual es de una media de 1,7 cuentas por persona, que se convertirán en 1,9 cuentas por usuario en 2020. Por otro lado, el mundo de los negocios sigue siendo muy dependiente del correo electrónico y este sigue teniendo una gran presencia. En el entorno corporativo, el mail crecerá a un ritmo del 3% durante los próximos cuatro años y, a pesar de todas las alternativas, como herramientas a lo Slack, y a pesar de todas las críticas a que se pierde demasiado tiempo con el email, se seguirán mandando muchos correos electrónicos. Se estima que en 2016 se mandarán 2.600 millones de emails, mientras que en 2020 se habrán mandado 3.000. Cada día se mandan una media de 126 mails por persona en las cuentas corporativas.

A todo esto, hay que sumarle otra cuestión. Aunque el crecimiento de las fórmulas alternativas en comunicación, como pueden ser las redes sociales, está en aumento y lo hace además a un ritmo acelerado, lo cierto es que todos estos servicios tienen un impacto positivo en los números del correo electrónico. Para abrir un perfil en cualquiera de estos servicios, el consumidor necesita tener una cuenta de correo electrónico, que es lo primero que le exigen para poder abrir cualquiera de esos perfiles. Esto hace que el crecimiento de las redes sociales y de esas nuevas fórmulas de comunicación sea una suerte de garantía para la existencia del correo electrónico.

Qué significa esto para el marketing

Estos datos son muy interesantes no solo para comprender cómo se conectan los consumidores y cómo siguen recibiendo información sino también para entender cómo lo seguirán haciendo y el camino que las marcas deben seguir para conectar con ellos. Así, aunque en los últimos años no han sido pocos los que ya le han querido poner fecha de entierro al correo electrónico y con ello al email marketing, lo cierto es que este no está llamado a desaparecer porque los consumidores siguen empleando el email. A esto hay que sumar que diferentes estudios han ido señalando en los últimos tiempos que las marcas siguen considerando al email marketing como una de las herramientas que permite conseguir los mejores resultados en ROI.

¿Deben sin embargo las marcas confiarse y dejar que las cosas sigan como están puesto que las cifras de ROI no son malas y que el mail no parece llamado a desaparecer? No, no deben hacerlo, ya que aunque estos datos son reales no hay que olvidar que también lo son las quejas de los internautas y el hecho de que cada vez se borran más mails sin leerlos.

Las marcas tienen que afinar su estrategia y tienen que mandar mails que realmente valgan la pena y que interesen al receptor. Usar las nuevas herramientas, como es el caso del big data, para saber qué es exactamente lo interesa y en el momento que lo hace puede ayudar a ser mucho más eficiente con la estrategia de email marketing.

Un artículo publicado en Puro Marketing