Al igual que le vienen haciendo al SEO y Google+, al email marketing también “lo quieren matar” antes de tiempo. Con la llegada de las redes sociales vino ese miedo a creer que lo reemplazarían todo, incluso al marketing por correo electrónico. Pero nada más lejos de la realidad. Lo que se ha demostrado en estos años es que sigue siendo una de las herramientas de marketing más eficaces. ¿Por qué será…?

El poder del Email marketing

El marketing por email tiene 2 poderes que no tienen otros canales, y eso es lo que lo hace tan eficaz después de tantos años:

 Segmentación

Algo tan sencillo como una lista de suscriptores que tiene la capacidad de “repartir” el contenido más adecuado para cada destinatario puede ser una herramienta muy potente. No a todos tus suscriptores le gusta lo mismo o tienen los mismos intereses. Por eso crear un contenido especializado según sus gustos o características aumenta la eficacia de la estrategia de marketing.

 Personalización

Y si encima esa lista de suscriptores puede personalizar el contenido con algo tan sencillo como por ejemplo saludar al destinatario por su nombre o enviarle un email por su cumpleaños, estarás generando mayor confianza. Y ya puedes imaginar que esa confianza también aumenta la eficacia de la estrategia de marketing.

¡Y ríete tu de las redes sociales! Todas estas “pequeñas cosas” al final se traducen, por ejemplo, en un aumento de ventas para un negocio. Porque muchas veces no hay mejor termómetro para saber si una estrategia funciona o no que ver si en el bolsillo tienes más monedas que antes…

Una buena herramienta de email marketing

Pero para tener una buena estrategia de marketing por email hace falta una buena herramienta que la lleve a cabo, ¡aunque sólo sea para tener tu lista de correo!

Y si hay una herramienta española que ahora mismo “lo está petando” esa es MailRelay, un serio competidor para el famoso monito de mailchimp.

Sin duda uno de los puntos fuertes que remarcan todos los cracks del marketing en favor de MailRelay es que esta herramienta gratuita cuenta con una característica que normalmente no lo es: los autorespondedores. ¿No sabes lo que es?

autorespondedor

¿Qué son los Autorespondedores?

Bueno, en un alarde de inteligencia suprema puedo explicarte que unrespondedor es un sistema que responde emails automáticamente. Es que cuando me pongo a explicar no hay quien me gane…

Ahora en serio. Imagínate que alguien se suscribe a tu lista de correo y te gustaría ir enviándole un correo cada cierto tiempo y de forma automática. Con esto lo que conseguirías es un ahorro de tiempo y esfuerzo tremendo, ya que sólo te costará crear esos correos una vez, y luego será el autorespondedor el que se encargará de enviárselos a ese nuevo suscriptor cuando le hayas indicado que lo haga.

Mola, ¿eh?

Esto tiene un montón de utilidades y ventajas. En mi caso concreto, si te suscribes a mi blog recibirás mi Guía para vivir de un blog que consta de 5 lecciones en vídeo. Pues el autorespondedor se encargará de enviarte una lección nueva por email cada día, sin que yo tenga que hacer nada. Es como si tuviera a alguien trabajando para mí las 24 horas del día.

El autorespondedor también puede enviar un resumen de los productos que ofreces un mes después de que alguien se haya suscrito a tu lista, o enviarle un email felicitándole su cumpleaños y ofreciéndole un descuento de regalo. Todo de forma automática.

Como ves, las posibilidades de este sistema automatizado son tremendas, y esta característica por ejemplo en mailchimp cuesta money icon-money  (doy fe).

Y hay más…

La verdad es que la herramienta de MailRelay no sólo se queda en los autorespondedores (que ya es…), es que además en su versión gratuita ofrece más suscriptores que sus competidores, soporte técnico, análisis, estadísticas…¡y está en español! Buenas noticias para los que nos cuesta la lengua deShakespeare.

Así que ya sabes, si aún no tienes una lista de suscriptores ya estás tardando… Y si la tienes y no le estás dando caña a ninguna estrategia de email marketing, eso es como tener un Ferrari aparcado en el garaje y salir con un patinete

Un artículo escrito por Ruben Alonso