El primer mandamiento en la pyme: la comunicación fluirá

Una de las acciones de las que se habla, teoriza y escribe es la importancia de una buena comunicación entre los trabajadores de una empresa. Da igual si hablamos de una pyme o de una multinacional. Hace unos días, un taxista me contó que su hija cobraba tres veces menos que su jefa y ella hacía todo el trabajo.

No restaremos méritos a su superior, porque no conocemos nada sobre sus obligaciones, pero en lo que este hombre hacía hincapié era en lo «quemada» que estaba su hija, el volumen de trabajo y tener un sueldo muy bajo. ¿Tan difícil es que al menos un intermediario, la felicite o se plantee una subida de su salario?.

Hablar, algo que en ocasiones no se estila en la pyme

En su momento hablamos de la importancia de la comunicación interna en la pyme por una sencilla razón: da lugar a equívocos, rumores y sobre todo, a una falta de cohesión en un equipo de trabajo que derivará en problemas tarde o temprano.

No importa que hablemos de una peluquería, una empresa de turrones o una tienda de ropa, si hay más de dos personas en la plantilla: objetivos, planes a medio o largo plazo, todo lo que rodee a la organización debe ser comunicado a los trabajadores. Al menos, todo lo que implique a su puesto y sus responsabilidades.

¿Cómo lograr que la plantilla se alinee con los objetivos de la pyme

Para empezar, charlando con ellos. Sabemos que el ritmo de trabajo, las prisas y el que todo esté para mañana es el lema. Sobre todo en una sociedad que se ha acostumbrado a tener dos o tres trabajos.

¿Pero y si trabajador eventual resulta ser una pieza fundamental para los objetivos que persigue tu pyme? No hay que limitar la comunicación verbal al día de la entrevista, al menos una vez al mes, compartir durante diez minutos sus inquietudes y lo que se espera de él, nos dará información sobre su trabajo, aparte de que cumpla con el horario.

El ordeno y mando pasó a la historia (o eso queremos creer)

Las cosas se hacen así porque yo lo digo, es una frase y una forma de entender lo que significa estar al frente de una empresa muy peligrosa. Tal vez funcione con personas que están desesperadas y han de aguantar esta situación, pero a la larga sólo traerá una huída masiva.

Cuando la información sobre cualquier cuestión que afecte a los trabajadores no fluye, es fácil que la incertidumbre dé paso a la inseguridad y ésta a la sensación de que pronto puede haber despidos. Ya se sabe, la imaginación tiende a apostar por el lado negativo.

Lograr que la comunicación se traduzca en deseo de pertenencia

Cuando un trabajador comprueba que su jefe no es sólo quien da las órdenes o una persona con la que dialogar es una quimera, se forjará un compromiso. No se trata de que surja una amistad para toda la vida (en ocasiones se da) pero sí de respeto y de empatía.

Si la chica del inicio, percibiera que su esfuerzo es recompensado con unas buenas palabras, y por qué no, con un aumento de sueldo, ambas partes saldrían ganando. ¿Acaso iría a su empresa con la misma actitud que sabiendo que a final de mes cobrará una miseria y que el trabajo duro es cosa de ella y los méritos de su superior?

Cuidar a tus empleados implica feedback y respeto por su trabajo

El mayor de los problemas con los que se enfrenta el empleado es de la invisibilidad. Una sensación de vacío y de falta de reconocimiento ya como una actitud habitual que les lleva al desapego, tanto de los compañeros como de la filosofía de la empresa.

Bien es cierto que buenos profesionales los hay en todas partes, pero lograr que se implique, aprenda los entresijos y el estilo que se respira en la organización lleva un período largo. ¿Merece la pena esa nula comunicación y contratar a una persona nueva con la que empezar de cero?

Es el estilo nipón la solución a la falta de comunicación interna y baja productividad

Los métodos nipones sabemos que implican el extremo contrario a la falta de comunicación, el agotamiento y creer que la empresa es casi como la familia y mezclar vida personal con la profesional es hasta cierto punto ‘natural’, pero no se trata de copiar todo sin pensar ni reflexionar que estamos en un contexto diferente.

Lo fundamental es adaptar algunas técnicas que sirvan para mejorar el ambiente de trabajo. Masaaki Imai, el creador de esta regla y concepto considera que Kaizen es una verdadera filosofía de vida, pudiendo ser empleada con éxito en el terreno profesional y vida personal.

El secreto de este método reside en que un minuto supone poco tiempo. Nos evita emplear excesiva energía de primeras, pudiéndolo llevar a cabo cualquiera que se implique a ello.

Con esta regla, te permites realizar aquellas tareas que te cuesta llevar a cabo durante más de media hora, y evitar crearte excusas para no materializarlas.

Ciertos métodos son la prueba de que pensamos en el trabajador

Además de que la información fluya si se va a contratar a un nuevo compañero, o se tiene en mente aumentar el sueldo u ofrecer más responsabilidades, deben ir acompañados de una mejora en la organización.

Pasos del método Kaizen para mejorar los procesos de forma continua.

  • Clasificación (Seiri): es preciso distinguir lo necesario de lo que no lo es tanto.
  • Orden (Seiton): organizar todo aquello que es necesario para las tareas que tenemos que llevar a cabo. Esta organización proporciona ventajas en tiempo y recursos.
  • Limpieza (Seiso): implica conocer todos los procesos de la pyme en detalle, para que cualquier problema sea identificado y podamos solucionarlo.
  • Normalización (Seiketsu): si quieres superar a la competencia, es necesario contar con las mejores herramientas y con trabajadores competitivos.
  • Disciplina (Shitsuke): el compromiso con la mejora continua debe ser adquirido por todos los integrantes de la organización.

Si buscas que en tu pyme todos sean una piña, comienza por crear un ambiente laboral atractivo

En realidad, todo es más sencillo de lo que pueda parecer, no hay que acudir el lunes con un manual en la mano y aplicar punto por punto el método anterior o cualquier otro.

Con que la sensatez, la empatía y el ego no nos traicione, nos daremos cuenta de que mantener a tu plantilla informada tanto de las buenas como de las malas noticias, es cuestión de confianza y de recibir tarde o temprano, trabajo bien hecho, implicación que nace de manera natural.

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