O entrepreneur, una palabra bastante común entre los perfiles sociales de los que se ganan la vida en trabajos poco convencionales. Tradicionalmente se esperaba que los niños de una familia se convirtieran en ingenieros, abogados o médicos para emular los ejemplos de sus padres que con mucho sacrificio y una profesión tradicional sacaron su hogar adelante.

El auge del internet y la facilidad para hacer dinero sin necesidad de movernos de nuestras computadoras ha tenido como consecuencia, la creación de una nueva fuerza laboral lista para realizar cualquier trabajo por disparatado que sea, a cambio de dinero. Las ofertas son tan peculiares que van desde alquilarse como amigo hasta psicólogos para perros.

¿Qué es realmente un emprendedor?

Según Johnny Hart, “un emprendedor es una persona que hace todo lo que se le ocurre con tal de evitar conseguir un empleo”. Aunque divertido, debo reconocer que no estoy de acuerdo con esta opinión.

Para mí, un emprendedor es una persona que ve una oportunidad de materializar su sueño, que posee una idea y tiene la certeza que puede convertirla en una empresa exitosa. No se detendrá ante nada hasta lograrlo y está consciente que habrá obstáculos en el camino, momentos de fatiga, fracasos, muchos fracasos, hasta que al final de un largo camino lleno de trabajo encontrará la consecución de su sueño.

Si bien buscará rodearse del equipo adecuado que lo ayude a lograr sus objetivos. Lo más curioso es que aunque todo se concrete no será suficiente, porque la mente del emprendedor es inquieta y si bien tal vez no conciba nuevas ideas, incluso si no vuelve a cambiar al mundo con el producto X o el servicio X, es muy probable que perfeccione su sueño original.

¿Qué es un entrepreneur?

Es una persona que aún no ha dado el primer paso, que no sabe a dónde va, en muchos casos, ni siquiera tiene clara su idea. La frase “Yo soy un entrepreneur” es la favorita de algunos conocidos que siguen viviendo con sus padres, no tienen trabajo fijo o bien lo detestan. Sin embargo, se esfuerzan en convencerse de que tienen una idea que revolucionará el mundo y que sólo por eso son mejores que tú.

emprendedora

¿Nunca se han topado con ellos en una fiesta? La conversación suele empezar de la siguiente manera:

  • Persona 1: Mucho gusto mi nombre es X.
  • Entrepreneur: Hola mi nombre es Y.
  • Persona 1: ¿A qué te dedicas?
  • Entrepreneur: Soy
  • Persona 1: Que bien, yo tengo tal o cual profesión. ¿Y qué haces cómo Entrepreneur?
  • Entrepreneur: Mi empresa soy yo, y hacemos una serie de labores complicadas que se adaptan al constante cambio del mercado. ¿Qué te puedo decir? Me gusta ser mi propio jefe.

El papel de las redes sociales para un Entrepreneur

LinkedIn e Instagram se han convertido sin desearlo en las plataformas predilectas para mostrar nuestra labor de emprendedor. LinkedIn al ser una red orientada a los contactos laborales les otorga un aire de seriedad, después de todo ¿Cuántas grandes empresas no empezaron con emprendedores decididos que trabajaron día y noche con la certeza de que su idea revolucionaria al mundo (o al menos les daría para comer)?

Cuando vemos en el perfil de una persona “Entrepreneur/CEO” sin mayor formación profesional sabemos que hay algo que no va bien. CEO (Chief Executive Officer) en un ambiente gerencial sería la persona cuyas decisiones regirán el futuro de la compañía basadas en una mente afilada y unos conocimientos sólidos. En cambio, para estas personas sería el equivalente a “Esa fue mi idea, por eso soy el dueño”.

En Instagram las cosas son diferentes, Entrepreneurs la usan para mostrar su lado más creativo, mostrando fotos de estilo que no tienen nada que ver con el negocio y mensajes motivacionales que lejos de darle seriedad a la compañía más bien le otorga un tono holístico.

¿La cruda realidad?

Buena parte de los startups o nuevas empresas no sobreviven los primeros 6 meses posteriores a su lanzamiento. Incluso, si se posee una buena idea, hay una curva de aprendizaje complicada que muchos no saben enfrentar, lo que ocasiona una pérdida de los objetivos generales bajo los cuales fue creada.

Además, tener una gran idea no es directamente proporcional a saber gerenciar. La falta de formación y el ego evita que estos Entrepreneur busquen apoyo calificado bajo el pretexto de no querer crecer en la dirección equivocada. Eso lleva a una mala gestión e inexorablemente a un fracaso temprano que muchos no pueden soportar.

Para un emprendedor no hay tal cosa como un día libre, porque sencillamente no hay trabajo, para un emprendedor sólo existe una idea, y verla realizada vale todo el esfuerzo del mundo.

Cuéntame con sinceridad, al final del día ¿eres emprendedor o entrepreneur? Tú decides.

Un artículo escrito por Jesus Rodriguez