Haciendo un lifting a las «viejunas» 4 Ps del marketing

Las denominadas 4 Ps del marketing (producto, precio, punto de venta y promoción) llevando siendo las inseparables compañeras de fatigas de los marketeros durante casi 60 años. Y aunque mucho ha llovido desde que hicieran acto de presencia allá por los años 60 en la industria marketera, esas 4 Ps continúan siendo la particular estrella polar de muchos profesionales del marketing.

Sin embargo, y aunque válidas aún en muchos sentidos, en un panorama marketero como el actual (hostigado por cambios venidos desde casi todos los flancos), las 4Ps del marketing necesitan urgentemente una revisión.

Si no quieren quedarse anclados para siempre en el pleistoceno marketero, las marcas deberían hacer suyas las 4 nuevas Ps del marketing que disecciona a continuación MarketingProfs:

1. P de privacidad

Hace unos años la privacidad no era quizás lo que más quitaba el sueño a los consumidores. Sin embargo, tras escándalos como el protagonizado por Cambridge Analytica, la laxitud con la que el consumidor se aproximaba a su propia privacidad se ha evaporado. La confianza y la transparencia en relación con su propia privacidad son hoy por hoy vitales para buena parte de los consumidores.

Además, el nuevo RGPD respalda al consumidor en su preocupación por su propia privacidad y fuerza a las marcas a cambiar la manera en que recopilan, usa y salvaguardan los datos personales del consumidor.

Por otra parte, que Firefox y Google Chrome hayan decidido parar los pies a las omnipresentes «cookies» inaugura una nueva era «post cookies» en las que las marcas deberán hallar nuevas y mejoradas fórmulas para recopilar información personal del consumidor.



2. P de personalización

Los consumidores se topan de bruces con miles de mensajes marketeros cada día. Y como gran parte de ellos carece por completo de relevancia, el consumidor apenas se toma la molestia de posar la mirada en ellos, por lo que las marcas lo tiene extraordinariamente difícil para destacar entre la multitud.

La mejor manera de imponerse sobre el ruido y hacerse oír entre la multitud es la personalización. Aquellos mensajes que están personalizados en base al comportamiento del consumidor y a sus preferencias tienen lógicamente muchas más posibilidades de llamar la atención del consumidor y de agasajar al consumidor con un ROI más elevado.

Además, la «customer experience» mejora cuando es llevada en volandas por la personalización, que da fuelle asimismo al engagement y a la lealtad.

La personalización se las ingenia igualmente para reducir los costes de adquisición hasta en un 50%, incrementar los ingresos en un 15% y de aumentar la eficiencia marketera en un 30%.

3. P de permiso

Los datos de terceros son no sólo poco confiables sino que muy a menudo están también incompletos y erosionan la confianza del consumidor.

Alcanzar el equilibrio entre privacidad y personalización requiere la implementación de una estrategia que eche raíces en el permiso (que no puede en ningún caso ser pasado por alto).

Cuando las marcas buscan de manera proactiva el consentimiento del consumidor, se esfuerzan más por poner en sus manos mensajes de marketing realmente personales y relevantes.

Las marcas deben tener, eso sí, en cuenta que los consumidores son perfectamente conscientes de que sus datos personales tienen muchísimo valor y exigen en este sentido algo verdaderamente valioso a cambio de su cesión.

4. P de performance

Las métricas son las que distinguen a las marketeros ungidos con el éxito del resto de los mortales. Saber cuál es el rendimiento de las campañas emprendidas y utilizar los datos recopilados para futuras campañas es clave para hacer progresos en clave marketera (y generar también más ingresos).

Pero en el maremágnum de KPIs vinculados al performance que los marketeros tienen a su disposición, ¿cuáles son realmente los más importantes? Básicamente estos tres:

– Customer Lifetime Value (CLV). Esta métrica es absolutamente esencial para los marketeros. Prediciendo lo que el consumidor va casi con toda probabilidad a gastar el CLV ofrece a las marcas una fantástica ventana hacia futuros beneficios y les permite concentrarse en aquellos consumidores con mayores niveles de engagement y más potencial de gasto.

– Net Promoter Score (NPS). Utilizado para medir la lealtad en las relaciones construidas entre marcas y clientes, el NPS es vital para evaluar el rendimiento de la experiencia de cliente y lograr que ésta sea lo más óptima posible.

– Customer Repeat Rate (CRR). ¿Regresa el consumidor a los brazos de las marcas en las que una vez depositó la confianza? Esta métrica goza de muchísimo protagonismo para incrementar la lealtad del cliente y brindarle una experiencia que merezca la pena repetir una y otra vez.

Vía: Marketing Directo

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