La confianza, base de la relación empresa-consumidor en el mundo digital

La llegada de la legislación GDPR generaba hace unos meses una oleada de interés hasta entonces desconocida a nivel usuario, acerca del contrato de privacidad que este mantiene con las diferentes compañías con las que interactúa. Aunque no el único, este hito recordaba una vez más a los consumidores el valor que han adquirido sus datos personales.

El interés del usuario por sus datos personales crece de forma exponencial. Así, según el estudio Global Consumer Pulse Research, elaborado por Accenture Strategy, un 45% de los consumidores españoles teme que los nuevos servicios inteligentes acaben por saber demasiado sobre ellos mismos y sobre sus familias, y un 53% quiere que las compañías se ganen su confianza siendo más abiertas y transparentes respecto al uso que le dan a su información. Según la misma fuente, la gran mayoría (85%) considera de gran importancia que las compañías protejan la privacidad de su información personal.

Con motivo del día mundial de los derechos del consumidor, que celebra desde 1983 los derechos que asisten a consumidores y usuarios, dunnhumby, líder en ciencia de datos para clientes, recalca que todas las compañías que confían en los datos del cliente para impulsar sus operaciones estratégicas se enfrentan actualmente a una prueba crucial, y que la principal base para superarla, es fomentar la confianza del cliente.

Fomentar la confianza del consumidor respecto al uso de sus datos, base de cualquier estrategia

¿Están las compañías haciendo lo suficiente para asegurar que sus clientes se sientan cómodos compartiendo sus datos personales? Según dunnhumby todavía son muchas las organizaciones que al habar de una estrategia centrada en el consumidor, priorizan su capacidad de entrega, de personalizar la oferta o de ofrecer el precio más competitivo. Sin embargo, para ofrecer estas ventajas el análisis exhaustivo de los datos del consumidor es fundamental. Y aunque todas estas variables son críticas para el negocio, si no existe la confianza del consumidor respecto al uso de sus datos como base de esta relación, todas las ventajas derivadas corren el riesgo de desaparecer o ser pasadas por alto.

En este sentido, Laura Guerra, Managing Director en dunnhumby España, ha comentado: “La confianza del consumidor se ha convertido en la piedra angular del negocio. Los clientes persiguen la mejor oferta y valoran, más que nunca, la hiperpersonalización. Sin embargo, ante todo son personas únicas, con deseos y expectativas que necesitan sentirse respetadas y mantener un sentido de privacidad. En un mundo abstracto dominado por patrones, tablas, flujos de información y coincidencias, es fácil olvidar que los datos son una representación digital del mundo real, del mismo que los datos personales son representaciones de personas reales, que quieren mantener su privacidad”.

Vía: Marketing Directo

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