“Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”, Publio Siro, poeta romano. El miedo irracional el peor enemigo del hombre. El mayor obstáculo en el mundo empresarial o en el de la formación.

La seguridad paga las facturas, ¿pero y si sólo nos ofrece eso? Al final acabamos nuestros días viviendo en una continua queja, observando en los demás: la suerte, el éxito, lo fácil que es su vida. Es cierto, esas personas existen ¿pero no será mejor centrar nuestra energía en ese trabajo o aventura empresarial que compararnos constantemente? ¿No serán nuestros miedos los que hablan?

 

Optimismo moderado y realista

Las frases hechas y las conferencias para motivar pululan desde hace años. También los libros para lograr el éxito. ¿Absurdos? Absurdo es todo lo que no nos ayude a crecer o a aprender.

Si al salir de una de esas charlas no hemos aprendido algo nuevo y sólo nos queda una sensación de euforia que se esfuma en un día, habremos perdido el tiempo y quizás el dinero.

El miedo va de la mano de la fortaleza mental y ésta no se consigue tras una charla de dos horas. Superar los miedos del día es el único camino para alcanzar la paz interior y abrirnos al mundo.

Quien vive temeroso nunca será libre, decía Horacio

Tomar el control

Ser temerario es otra cosa, pero coger las riendas de nuestra vida y no dejar que nadie nos marque el paso implica el hecho de enfrentarse al miedo, de no regalar al rival ningún punto. Bien sea alguien que no nos apoye en un proyecto empresarial, bien sea una persona de nuestro entorno que tira piedras contra nuestra idea de mejorar en nuestra formación.

Tener confianza en uno mismo es el arma más poderosa, muchos jamás lo logran y por eso tratan de desanimar o bien de lamentarse de su pésima suerte.

Dejar de asumir nuevos retos es perjudicial y acaba mermando nuestra autoestima. Aferrarse a lo seguro también puede ser un defecto.

Enfrentarnos a nuevos desafíos desarrolla la creatividad y la confianza que depositan en nosotros. Si creemos que una situación nos supera:

  • Un cambio de trabajo
  • Una aventura empresarial por nuestra parte
  • Volver a estudiar…

debemos ponernos en el papel. Si nos comportamos como si pudiéramos hacerlo lo lograremos. La experta en lenguaje corporal Amy Cuddy, en un primer encuentro “eres lo que aparentas”. Esta estrategia un tanto surrealista pero certera disparará nuestras probabilidades de éxito porque mejora la química cerebral hasta el punto de aumentar el bienestar y disipar el estrés.

¿Dónde está la amenaza?

Entender qué es exactamente lo que nos atemoriza de una situación es primordial:

  • ¿Miedo a equivocarnos?
  • ¿A recibir críticas?
  • ¿A hacer el ridículo?

Conocer qué nos paraliza nos ayudará a ir a la raíz del problema y a encontrar pensamientos útiles y constructivos que nos ayuden a disipar los temores.

La estadística dice que haga lo que haga, no va a gustar al 50% de las personas, así que mejor mostrarme tal y como soy. Quien no arriesga no gana. Al menos lo habré intentado. He de atreverme, merezco algo mejor.

Por lo tanto, dejando a un lado que el dinero es importante, que los contactos son el mayor lujo para emprender un proyecto, si nos frenan nuestros pensamientos ninguna ayuda externa serviría. Lo contrario del miedo es la valentía y también el amor a la vida y al deseo de vivir nuevas experiencias. ¿La edad? Es sólo una cifra.

Un artículo escrito por Joana Sanchez