A la hora de lanzarnos a vender en Internet, una de las primeras cuestiones que debemos resolver es qué plataforma utilizaremos para vender nuestros productos. Y si bien es probable que nuestro proveedor de hosting habitual nos ofrezca una solución más o menos sencilla de utilizar, si realmente nos interesa sacar el máximo partido a nuestra presencia on-line, lo más interesante es decantarse por uno de los tres grandes referentes en este campo: Prestashop, Magento y Shopify.

Prestashop

Prestashop se ha convertido en los últimos años en el WordPress de las tiendas on-line. Se trata de una solución gratuita, intuitiva y práctica para todos aquellos que no tienen grandes conocimientos de programación, por lo que siguiendo unos primeros pasos muy básicos, es fácil tener funcionando tu tienda on-line en pocos minutos. Eso sí, para poder sacarle el máximo partido, deberemos instalarlo en nuestro propio servidor y a menos que lo deleguemos en otra empresa, ocuparnos de todas las tareas de soporte y mantenimiento.

La aplicación ofrece un gestor de contenidos amigable y un panel de control sencillo, que además se complementa con una gran cantidad de plugins y módulos adicionales que podemos instalar, contando además con el apoyo de la enorme cantidad de desarrolladores y usuarios que trabajan con esta plataforma.

La curva de aprendizaje del CMS no es demasiado elevada y un usuario con conocimientos básicos, debería ser capaz de administrar casi cualquier aspecto de su tienda on-line en poco tiempo.

e-commerce

Magento

Después de Prestashop, la plataforma y tecnología más utilizada para crear tiendas on-line propias, con un dominio propio y con una gestión propia, es Magento.

Como en el caso de Prestashop, Magento es un gestor de contenidos web open-source para comercio electrónico. Se presenta como una solución flexible y escalable con la que se pueden desarrollar prácticamente todo tipo de proyectos e-commerce y que puede servir a los propósitos tanto de pequeñas empresas, como de grandes multinacionales.

Ofrece muchas funcionalidades entre las que destacan especialmente la gran flexibilidad en el diseño y un panel de control que nos permite gestionar yparametrizar casi cualquier aspecto de nuestra tienda on-line. Esto se traduce en una gran potencia bruta para los amantes del e-commerce pero a la vez,  en cierta complejidad y una curva de aprendizaje elevada para aquellos que estén dando sus primeros pasos en este campo.

Magento tiene soporte oficial para más de 60 idiomas, lo que permite la plena internacionalización de nuestra tienda on-line si así lo deseamos. Además soporta múltiples divisas y es capaz de adaptarse a los distintos impuestos de cada región en la que opera. Desde su panel de control pueden gestionarse ofertas especiales, cupones de descuento, ventas cruzadas, etc. soportando más de diez pasarelas diferentes de pago.

Shopify

Shopify cuenta con la tremenda ventaja de que prácticamente nos libra de todos los dolores de cabeza asociados al hecho de montar una tienda on-line, sin renunciar a buena parte de la potencia y flexibilidad que ofrecen Magento o Prestashop.

Al ser una solución cloud, desaparece la necesidad de tener que gestionar dominios, servidores, arreglar código, contratar diseñadores, comprar plugins, resolver problemas, etc. En definitiva, de todos esos problemas que, en el caso de que tengamos ciertos conocimientos podemos ir solventando, pero que cuando se están dando los primeros pasos en el mundo del e-commerce, pueden convertirse en un problema.

Shopify se considera en este sentido, una de las mejores opciones para empezar, especialmente cuando el inventario no es demasiado grande. A la hora de personalizar nuestra presencia on-line, la plataforma ofrece una gran cantidad de plantillas, plugins y módulos, que suelen ser “plug&play” para que la empresa pueda empezar a vender sus productos on-line en pocos minutos.

En el otro extremo de la balanza, los usuarios que necesiten más potencia o flexibilidad a la hora de gestionar su tienda on-line pueden descubrir que a medio plazo la solución se queda corta, especialmente cuando se necesitan gestionar varias tiendas de forma simultánea o se quieren llevar a cabo campañas de marketing complejas.

Un artículo publicado en Muy Pymes