Si hemos tenido la suerte de permanecer muchos años en el mismo puesto de trabajo, cuando llega el momento de la despedida, a nadie le gusta que le digan adiós de una manera estándar, donde cada elemento haya sido utilizado en anteriores ocasiones.

Cada trabajador aporta algo diferente a la empresa. ¿Por qué no reconocerlo? y lo que es peor, ¿por qué regalar objetos impersonales que se compran a granel? Eso, y meter todas tus cosas en una bolsa o caja, y salir sin mirar atrás es lo mismo.

De hecho, ¿qué lógica tiene premiar la antigüedad de un trabajador justo cuando nos va a decir adiós? ¿Por qué no se han reconocido sus logros mientras ejercía su profesión de manera activa? Un ‘gracias’ o una sencilla conversación es más valiosa que la cena de turno y el regalo que se parece, al que se ofreció en la última despedida.

Los premios por los aniversarios que van desde medallas hasta cupones canjeables en un catálogode joyas o enseres domésticos tienen poco o ningún impacto sobre los empleados y su motivación en la compañía, asegura Eris Mosley, presidente ejecutivo de Globoforce, una organización que diseña programas de reconocimiento para los trabajadores.

A veces, los comportamientos adecuados son tan lógicos, que resulta llamativo cómo algunas empresas siguen apostando por el método tradicional errando una y otra vez. Pongamos un ejemplo. Víctor es un trabajador, acude a su empresa desde hace más de quince años, en ellos, ha tenido días excelentes en los que ha sugerido ideas para mejorar la productividad de su departamento.

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Nadie le ha escuchado, ni felicitado por agilizar el trabajo del resto. Es como si su idea hubiera sido “adoptada” por un superior haciéndola propia.

¿Tanto costaba premiar su comportamiento que repercutía en el beneficio de todos?

Los tiempos ha cambiado, aunque eso no signifique que el trato haya mejorado en todas las empresas, pero al menos, se ha abierto un camino alternativo a la recompensa final.

Por lo pronto, hablamos de empresas ubicadas en Estados Unidos, donde los premios e incentivos inmediatos están de moda. Parece que los nuevos gerentes han comprendido que motivar a sus empleados durante su vida laboral, y de manera inmediata es positivo para todos. ¿Seguirán el ejemplo en otros países?

Un artículo escrito por Joana Sanchez