La valiosa experiencia de fracasar al emprender

No todo es un desastre. Cuando se ha emprendido y se han puesto muchas horas, muchos esfuerzo y mucho dinero para sacar adelante un proyecto o una idea y resulta que tenemos que bajar la persiana porque no ha dado los resultados esperados nos queda un consuelo: la valiosa experiencia de fracasar al emprender.

Porque la realidad es que la mayoría de los emprendimientos llevados a cabo por equipos nóveles fracasan. Sin embargo, se estima que el emprendedor que repite, tiene un 50% más de probabilidades de éxito que si se hace por primera vez. Por eso es muy importante extraer conclusiones de por qué no ha funcionado la primera vez, ser realistas y objetivos.



Después de muchas horas es desilusionante tener que cerrar. Siempre es más fácil pensar en causas externas que internas, buscar un enemigo fuera que mirarnos a nosotros mismos. Al final una startup fracasa por diferentes motivos:

  • La idea que presenta llega demasiado tarde, o demasiado pronto, al mercado. Por lo tanto lo que ellos proponen ya lo ofrecen otras alternativas o no cuenta con el atractivo necesario para el consumidor.
  • No tiene un equipo de trabajo con el talento adecuado para llevarla a cabo. Algo que para los inversores es muy importante, incluso más que la propia idea. Gente que mezcle bien, que se entusiasme con el proyecto y a ser posible que tenga experiencia con otros emprendimientos. Aquí también pueden entrar los problemas entre los socios a la hora de tomar decisiones.
  • La propuesta no tiene demanda en el mercado. Hay veces que tenemos una buena idea, un buen desarrollo, pero el consumidor final no se siente atraído por esta propuesta, no hay nicho suficiente como para hacerla viable.

Hay más causas, que pueden ser económicas, tardar demasiado en desarrollar el producto y la estrategia o incluso crecer mucho sin estar preparado. Es necesario hacer una lectura correcta de las causas que nos han llevado al cierre, ya que de otra manera será imposible que saquemos las conclusiones correctas para no repetir los mismos errores una segunda vez.

Si tenemos cuenta que la mayoría de los emprendedores tienen menos de 35 años la realidad es que tendrán muchas posibilidades de repetir experiencia, al menos más de la mitad, de ellos. De lo que se trata es de no caer en los mismos errores que la primera vez.

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