La vida de los social media managers está repleta de pesadillas (que se traducen a menudo en larguísimas noches de insomnio).

A los social media managers, cuyo pobre corazón vive de sobresalto en sobresalto, su trabajo les provoca desafortunadamente sustos (y sudores fríos) a tutiplén.

En la vida de un social media manager hay muchas zozobras, pero estas que repasa a continuación Hootsuite son quizás las más atroces:

1. Cometer errores tipográficos y gramaticales

Esta pesadilla, que tan a menudo acucia a los social media managers, tiene ya (casi) curados de espanto a estos profesionales. ¿La buena noticia? Que los errores tipográficos y gramaticales pueden evitarse (fácilmente) siguiendo estas sencillas reglas:

– Haga que una segunda persona lea sus posts antes de que estos vean la luz en las redes sociales. Cuatro ojos ven siempre más que dos.

– Compruebe un mínimo de dos veces (y de arriba abajo) sus posts. No se olvide de repasar también las @menciones en Twitter. A veces, y con las prisas, terminamos mencionando a usuarios que ni siquiera existen en la red de microblogging.

– Tómese la molestia de leer en voz alta sus posts en las redes sociales.

– No se quede jamás con la duda y si tiene alguna vacilación de índole ortográfica y gramatical, solvéntela consultando el diccionario.

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2. Publicar desde la cuenta equivocada

Esta metedura de pata es una de las peores cosas que puede pasarle a un social media manager, que puede acabar, de hecho, con las patitas en la calle por culpa de cometer el pecado (imperdonable) de confundir su cuenta personal con la cuenta de la empresa para la que trabaja. A este error podemos ponerle coto poniendo en práctica estos consejos:

– Utilice diferentes navegadores para distintas necesidades. Le resultará al principio un poco incómodo, pero es definitivamente mejor tener que padecer este pequeño fastidio que tener que explicar después a la empresa que le paga todos los meses por qué ha publicado (por error) las fotos de su última fiesta en su página oficial en Facebook.

– Utilice una herramienta de social media management donde pueda gestionar todos sus perfiles 2.0 y mantener separadas las cuentas personales y las profesionales.

– Compruebe un mínimo de dos veces (o tres veces) todo el contenido que va a publicar o programar en las redes sociales.

3. Tener que lidiar con un cliente insatisfecho que no razona (y sigue erre que erre)

Las quejas están a la orden del día en la día a día laboral de los social media managers. No obstante, éstas pueden apaciguarse (y prevenirse) con los siguientes consejos:

– Escuche con atención a los consumidores. Si está permanentemente en la luna de Valencia y no tiene los oídos suficientemente abiertos, es mucho más probable que tenga que vérselas después con clientes “quejicas” y particularmente empecinados.

– Responda con prontitud a las quejas de los clientes. No siempre es posible (lógicamente) contestar al cliente de manera inmediata, pero si la respuesta es rápida, la ira de quien formula la queja se aplacará casi con toda probabilidad.

– Traslade la conversación con el cliente al universo offline. Esta fórmula es la más adecuada cuando las quejas del cliente son particularmente subidas de tono.

Vía: Marketing Directo