Los vídeos se han convertido en un elemento determinante y decisivo de la estrategia de contenidos. Están por todas partes y llegan de forma masiva a los consumidores. Las marcas y las empresas se han lanzado ya a la conquista del vídeo, apostando por este formato para lograr llamar la atención en medio de todos los contenidos que buscan conectar con los consumidores/internautas cada día.

Pero para poder llamar la atención en vídeo hay que ser muy conscientes de lo que interesa a los receptores y de las tendencias que dominan este mercado. Como recuerdan en una columna en AdWeek, hoy en día los consumidores quieren contenidos en directo, bajo demanda y que sean muy relevantes. Tener claros estos tres puntos no es suficiente. También es necesario saber cuáles son las tendencias que están ya perfilando cómo cambiará el mercado.

Los vídeos en vertical son cada vez más

Todos recordamos cuando – y no hace tanto – los vídeos en vertical eran uno de los grandes fallos en internet. Solo grababan en vertical los horteras y publicar un vídeo con esas características llevaba a que se criticase de forma clara y directa a quien lo hubiese hecho. Los vídeos se grababan en horizontal y todo lo demás era hacer las cosas mal. Sin embargo, a medida que se han ido popularizando los dispositivos móviles y a medida que han ido migrando los diferentes momentos de consumo de contenidos al móvil, los vídeos verticales han ido creciendo en poder y en popularidad.

De ser el mayor fallo que se podía cometer han pasado a ser una constante en el acceso a contenidos. El 80% de todo el tráfico online en 2019 se irá en ver vídeos y dos de tres marketeros cree que el vídeo será la mayoría de su contenido en el futuro próximo. El 94% de las personas sostiene sus móviles ya en vertical cuando capturan contenidos con sus móviles, lo que hace que no sea muy difícil predecir que irá aumentando su peso de forma constante en el futuro inmediato. Al fin y al cabo, las redes sociales ya tienen muchos formatos que solo tienen sentido en vertical (no hay más que pensar en las Stories).

Los micromomentos capturan el storytelling

Dos cosas han ido creciendo en importancia en los últimos tiempos y se han convertido en elementos determinantes en la estrategia de marketing. Por un lado, se han ido señalando la importancia de los micromomentos, de llegar al consumidor en el momento exacto en el que este quiere conectar con la marca y en el que el mensaje será mucho más propicio.

Por otro lado, ha ido siendo cada vez más clara la importancia del storytelling, de construir historias y de hacer narraciones. De sostener – en definitiva – bien lo que se está narrando. Como apuntan los expertos, vivimos en un momento en el que las franjas de atención son mucho más breves y lo que más nos importa es el tiempo y como lo invertimos. No queremos que nos hagan perder el tiempo.

Además, han cambiado nuestros hábitos de consumo de contenidos en internet. Ahora vamos a las redes sociales desde el móvil en el momento que tenemos un hueco o en momentos exactos de nuestro día a día. Esto obliga a repensar la estrategia de posicionamiento de contenidos. Hay que ser capaces de llegar en esa ventana escasa de atención y hay que hacerlo con historias que resulten interesantes y llamativas. Por eso, hay que ser capaz de llevar el storytelling a los micromomentos.

La geolocalización llega al vídeo

Pero esa dependencia del momento, del ahora, no solo es importante en términos de aprovechar la ventana de oportunidad sino también por otras cuestiones relacionadas. El acceso a los contenidos empieza a estar cada vez más vinculado al dónde se encuentra el usuario. Lo hace en las búsquedas móviles, por ejemplo, pero también en el acceso a los vídeos.

Redes sociales como Snapchat ya lo hacen y otras como Facebook o YouTube están trabajando en ello. Los vídeos se vinculan a la localización ya sea por acciones (como por ejemplo poder compartir contenidos en pantallas de terceros en momentos concretos) o por estar localizados en mapas.

Un artículo publicado en Puro Marketing