Aunque Instagram lleva muchos años formando parte del ecosistema digital, al principio las marcas la ignoraban, y no fue hasta hace un par de años cuando las empresas de todo el mundo empezaron a fijarse en la red social para compartir imágenes, hasta el punto de que está robándole todo el protagonismo al resto de plataformas.

Así lo confirman los datos de L2 Think Tank, que analizó más de un millón de publicaciones sociales y casi 2.000 millones de interacciones de 879 marcas de todo el mundo durante el último trimestre de 2015 en Instagram y el primero de 2016 en Snapchat.

Según la firma de investigación, Instagram ya está prácticamente en todas las industrias, a excepción de la de bebidas y productos electrónicos de consumo, donde aún un 20% de las marcas analizadas  no está presentes en Instagram. Por el contrario, el 100% de las marcas de automóviles examinadas han dado el salto a Instagram, mientras que otras industrias como la moda, la belleza, los relojes y la joyería y los viajes rozan el 100%, con tasas superiores al 90%.

De acuerdo a eMarketer, el hecho de que las marcas estén rindiéndose a los encantos de esta red social evidencia que tienen la intención de diversificar su social media marketing más allá de las plataformas de siempre.

Mientras tanto, parece que Snapchat está teniendo el recorrido que en su día tuvo Instagram, ya que por ahora las marcas están siendo reticentes sobre adoptar esta red social emergente. Sólo una cuarta parte de las marcas de automóviles o la de relojes y joyería examinadas por L2 Think Tank han adoptado Snapchat. El porcentaje es incluso menor en viajes, donde apenas un 13% ha adoptado la aplicación.

No obstante, la adopción no es igual de baja en otros sectores. En ropa deportiva la adopción es del 71%, en belleza del 57% y en moda un 54%.

En cuanto a la frecuencia de publicaciones, en general las marcas publican con mucha mayor asiduidad en Snapchat que en Instagram, a excepción de las marcas de comercio minorista, que parece que consideran que Instagram induce a la compra mucho más que Snapchat.

Un artículo publicado en Marketing Directo