Los 3 motivos para el fracaso de un proyecto emprendedor

¿Qué impide que los emprendedores alcancen el éxito en su proyecto?

En España y en varios países del entorno, las estadísticas demuestran el altísimo grado de fracaso que sufren los emprendedores que deciden arrancar un proyecto emprendedor.

Al margen de otras razones, considero que una de las más importantes es olvidar la parte de desarrollo personal a la hora de arrancar un negocio. Como sabes, ninguna empresa crece un centímetro más de lo que lo hacen sus dueños en el plano personal.

De desarrollo personal y profesional, de la necesidad de atajar los tres roles necesarios para emprender (técnico, mánager y emprendedor) y de lo vital que es “aprender a emprender” en lugar de creer que el conocimiento técnico de nuestro sector es suficiente para arrancar un negocio, hablo en una tribuna de opinión que ha publicado el diario El Mundo.


Artículos recomendados en nuestras webs:


Si no tienes oportunidad de acceder al especial 250 Máster que publicó El Mundo el miércoles 19 de junio de 2019, te transcribo aquí el artículo.

No hay desarrollo profesional sin desarrollo personal

Cuando se pregunta a los jóvenes actuales a qué quieren dedicar su carrera profesional, pocos dirán que su sueño es convertirse en emprendedores. Ser emprendedor aún no es una opción mayoritariamente deseada en nuestra sociedad y, para la mayoría, es tan solo un segundo plato a falta de otro mejor. Sin embargo, la transformación vertiginosa que está sufriendo el mercado profesional nos indica con claridad que cada vez habrá menos puestos de trabajo tal y como los conocimos y que, al mismo tiempo, cada vez habrá más oportunidades profesionales para autónomos, emprendedores, agentes libres y nómadas digitales.

En España y varios países de nuestro entorno las estadísticas parecen querer emborronar esta nueva realidad al asegurar que gran parte de los emprendedores que se lanzan a conquistar esas oportunidades trabajan más horas de las deseadas, obtienen resultados económicos que no cumplen sus expectativas y, finalmente, sus proyectos emprendedores fracasan.

¿Qué está impidiendo que los emprendedores alcancen el éxito en su proyecto? No existen respuestas sencillas a preguntas complejas pero, entre la multitud de factores que provocan este dramático resultado, destacaría tres.

En primer lugar, no aprender a emprender. Para consolidar un proyecto es preciso saber del sector donde nos vamos a situar, pero también del propio acto de emprender. Muchos emprendedores fracasan porque, aunque tienen un conocimiento específico de su industria -a veces, ni eso-, carecen del saber hacer necesario para emprender. Es imprescindible contar con cierta competencia en las cuatro áreas que constituyen una empresa: financiera, operativa, comercial y administrativa. Y mi experiencia me dice que la mayoría no la tiene.

En segundo lugar, no desarrollar los tres roles necesarios para emprender. Cualquier proyecto, al margen de su tamaño, necesita personas que desarrollen cada uno de los tres roles fundamentales de un negocio: alguien que ejecute (técnico), alguien que gestione (mánager) y alguien que aporte la visión y la energía (emprendedor). Sin la suma de estos tres roles cualquier proyecto, con probabilidad, fracasará.

Y, finalmente, no entender que no hay desarrollo profesional sin desarrollo personal. Seguramente el mayor reto que enfrentan los emprendedores es desconocer que no es posible un desarrollo profesional adecuado sin trabajar al mismo tiempo el desarrollo personal. Un negocio no crece ni un milímetro más de lo que crecen como personas sus promotores. Sin desarrollar las cuatro dimensiones principales del ser humano -física, intelectual, emocional y espiritual-, es difícil sacar adelante un proyecto emprendedor.

Los emprendedores con la adecuada formación y que decidan aprovechar las oportunidades de desarrollo personal y profesional que ofrece cada día una vida emprendedora no sólo tendrán mayores probabilidades de alcanzar el éxito empresarial sino que, además, disfrutarán de vidas más plenas y significativas.

Sergio Fernández

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *