Los vídeos están de moda, pero no por cuestiones de azar. Son muchos los estudios que han corroborado que el futuro del marketing de contenidos pasa por los vídeos, que los marketers consideran que la eficacia de este contenido está aumentando o incluso que los vídeos nativos logran aumentar la intención de compra entre los consumidores.

Por eso las marcas no tienen excusa para no sumarse a este nuevo formato, especialmente ahora que plataformas sociales como Facebook o YouTube lo ponen tan fácil. Según una encuesta de Animoto, el 96% de los consumidores cree que los vídeos son útiles a la hora de tomar una decisión de compra, y el 80% piensa que es importante que las firmas ofrezcan vídeos donde se pueda ver cómo funcionan y cómo son sus productos. Lo que es más, un 25% de los internautas pierde interés en aquellas empresas que no usan vídeos en su web.

Tal y como el CEO de Animoto explicó a RetailDive “El video es la herramienta de comunicación idónea para reemplazar el estar físicamente en una tienda. Las fotos fueron suficiente durante mucho tiempo, pero ahora cuando uno va a una website y nada se mueve, le empieza a parecen algo rancio”.

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Los vídeos multiplican el ratio de conversión

Los vídeos puede transformar todo el proceso de compra, y son una herramienta muy útil para ayudar en cualquier paso de dicho proceso. Las páginas de descripción del producto son un buen ejemplo de dónde se puede sacar partido de los contenidos en vídeo, especialmente porque los consumidores prefieren cuatro veces más ver un vídeo que leer una descripción de un producto.

Por no hablar de que los vídeos se recuerdan mucho más que las imágenes o textos, algo esencial para crear impacto en las decisiones de compra, y muy importante cuando se está pensando en poner en marcha una campaña de publicidad. La gente reacciona mucho más rápido a la estimulación visual que a un simple texto, y, según el mismo informe de Animoto, mientras solo un 14% de los compradores podía recordar el último display que había visto, el 80% recordaba el último anuncio vídeo que le había aparecido.

Eso sí, es muy importante que los vídeos sean de calidad, y que muestren realmente cómo es y cómo funciona cada producto, anticipando cualquier posible pregunta del consumidor antes de hacer la compra. La conversión se incrementa en un 130% cuando un posible cliente clica en un vídeo, y los que simplemente ven el vídeo, también multiplican por 1’6 la probabilidad de comprar. Y es que a medida que la compra online aumenta, los consumidores echan en falta una perspectiva más tangible del producto, algo que puede suplir, en parte, el contenido en vídeo.

Además, no todos los formatos funcionan igual o para lo mismo: los vídeos con listado de productos incrementan la conversión en el punto de venta del 6% al 30%. Otra encuesta de Ascend2 mostraba que el tipo de contenido vídeo más valorado por los internautas eran los testimonios de otros clientes y los tutoriales.

¿Dónde subir los vídeos?

Más allá de los vídeos de la propia web (descripción de productos o de otro tipo) que deben estar optimizados para poder verse cómodamente tanto desde ordenador como móvil, también hay que tener en cuenta que se pueden usar en diferentes canales de marketing.

Por ejemplo en el email marketing, ya que los consumidores son un 50% más proclives a leer una newsletter que incluya algún contenido en vídeo. También en las redes sociales, donde un 84% de los consumidores le ha dado alguna vez a “me gusta” a un vídeo de una marca, e incluso un 48% lo ha compartido en su propio muro.

Una herramienta muy interesante también para las pequeñas empresas

La democratización de smartphones con cámaras de gran calidad ha hecho muy fácil, también para los pequeños empresarios, realizar vídeos de apariencia profesional para subir en su web o a plataformas como Facebook o Youtube. Crear vídeos es barato y relativamente sencillo, y aumenta la cantidad de tiempo que el usuario pasa en la web, así como la conversión y hasta el valor total del pedido (es más probable que los que ven vídeos gasten más).

Por eso no hay que pensar en los vídeos como una herramienta a la que solo las grandes marcas pueden tener acceso. Porque además, los vídeos contribuyen a generar confianza durante el proceso de compra, lo que es especialmente importante para los retailers poco conocidos que aún no tienen un nombre.

Un artículo publicado en Puro Marketing