La Comisión Europea, con la colaboración de Grupo Secuoya, Telefónica Open Future yMicrosoft Bizspark, ha puesto en marcha FACE Entrepreneurship (Failure Aversion Change in Europe), un proyecto que busca impulsar el emprendimiento TIC entre los jóvenes europeos a quienes ayuda a combatir el miedo al fracaso.

Para conocer los principales miedos de los jóvenes a la hora de emprender, el proyecto ha desarrollado un estudio Delphi realizado por el profesor de Emprendimiento en ESADE,Jan Brinckmann. Esos miedos se verán reflejados en la plataforma digital interactiva que albergará contenido audiovisual de todo tipo. Parte de ese contenido se verá detenidamente en siete eventos que se celebrarán en 7 ciudades europeas. Tres emprendedores TIC de renombre relatarán su experiencia (miedos, fracasos, éxitos) y cómo hicieron frente a esos miedos.

Luis Miguel Calvo, director de Comunicación y Marketing en Grupo Secuoya presentó la pasada semana este nuevo proyecto junto con Simone Brummelhuis, miembro del Advisory Board del proyecto, aprovechando la celebración en Madrid del South Summit 2015. Calvo explicó que FACE “nace con la idea de acabar con el miedo al fracaso con una plataforma web en la que cada semana se estrenará contenido: vídeos, consejos, experiencias emprendedoras, noticias e información de otros eventos”.

emprendedores

Por su parte, la ocasión era inmejorable para presentar en sociedad el citado estudio Delphi sobre este particular, los miedos al fracaso que atenazan a la mayoría de emprendedores; también refleja otros miedos como la financiación, que se antoja una de las grandes incógnitas a las que se tiene que enfrentar un futuro emprendedor.

Según este estudio, más allá de estas dificultades, la posible pérdida de libertad individual y de tiempo libre sobrevuela la mente del emprendedor que, en última instancia y a la hora de arrancar el proyecto, puede llegar a temer perderlo todo. No obstante, el informe refleja un dato interesante: los jóvenes se muestran menos temerosos a la hora de emprender. Ellos perciben un menor riesgo al fracaso total y, en cualquier caso, disponen de más tiempo para reponerse de un proyecto desafortunado; una de las claves que incentiva a comenzar su aventura empresarial.

El estudio también revela que los emprendedores TIC suelen aprender más de los casos reales de miedo al fracaso y de éxitos de otros emprendedores, que de conceptos teóricos y de ideas sobre el emprendimiento preconcebidas.

Por ello, tal y como explica Simone Brummelhuis, miembro del Advisory Board del proyecto, “FACE pregunta a expertos de toda Europa y recaba experiencias”. “En Europa tenemos que construir una cultura de toma de riesgos. Tenemos que tener claro que el fracaso no es permanente y a través del apoyo educativo, el apoyo social y gubernamental se puede gestionar el miedo al fracaso”, concluyó.

Un artículo publicado en Muy Pymes