Luego de haber asistido a una escuela de negocios por 2 años, y haber leído cientos de libros sobre el tema, me resulta difícil definir que es un negocio (o empresa).

Los libros y las escuelas asumen, desde su inicio, que el lector o estudiante sabe lo que es un negocio. Lo asumen como algo intuitivo, que como nos rodean en la vida cotidiana, todos conocen. Lo cierto es que un negocio es un ente muy complejo y multidisciplinario, que no necesariamente es fácil de comprender.

Del libro The Personal MBA: Master the Art of Business, del cual escribiré más pronto, me llamó la atención, en la introducción, la definición de Negocio, que comparto seguidamente.

Día tras día, negocios de todo tipo nos proveen productos y servicios, en la mayoría de los casos en forma rápida, eficiente y sin llamar la atención. Podemos verlo a nuestro alrededor: computadoras, teléfonos, comida, revistas, acceso a Internet – todas estas cosas que damos por sentadas fueron creadas y distribuidas por empresas.

Deep look into the future

Ahora bien, dado que el rango de productos y servicios es tan variado (¿cómo comparar un refresco con un automóvil?), ¿qué pueden tener esos negocios en común?. He aquí como lo define el autor:

Todo negocio exitoso (1) crea o provee algo de valor que (2) otras personas quieren o necesitan (3) a un precio que están dispuestos a pagar, en una forma que (4) satisface las necesidades y expectativas del comprador y (5) provee suficientes ingresos al dueño de manera que le valga la pena continuar la operación.

Una definición sencilla, pero que lograrla no habrá sido fácil. Se puede aplicar a negocios de cualquier tipo.

Los cinco factores: 1) creación de valor, 2) demanda del consumidor, 3) transacciones, 4) entrega de valor y 5) suficiencia de ganancias, tienen que estar presentes. Si uno de ellos no está, no es un negocio (puede ser algo parecido, pero no un negocio). Ninguno es demasiado complicado. Si se manejan bien, el negocio prosperará. Si se manejan mal, no durará mucho.

Claro que cada uno de los factores trae consigo requerimientos adicionales. Por ejemplo, no podemos crear valor sin entender lo que el cliente quiere (investigación de mercado). No podemos hacer transacciones si no llamamos antes la atención de un cliente potencial (marketing). Y así sucesivamente.

Hay dos factores adicionales sobre los cuales se basa un negocio: 1) Gente y 2) Sistemas.

Todo negocio es creado por gente, y sobrevive beneficiando (de alguna forma) a otra gente. De forma que para entender un negocio, es obligatorio entender bien cómo la gente piensa, se comporta, toma decisiones, se comunica, etc. Aquí entran conceptos de psicología, neurociencia y recursos humanos.

Los sistemas, por otro lado, son estructuras invisibles que mantienen al negocio en pie. En el núcleo de cualquier empresa existe un conjunto de procesos que pueden repetirse en forma confiable para producir algún resultado. Si se entienden bien estos procesos, algunos de los cuales puede resultar complicados, es posible encontrar formas de mejorarlos.

Es importante comprender este concepto, porque mientras mejor conozcamos nuestro negocio, podremos crear más y mejor valor, mejorar nuestra situación financiera, facilitar el logro de nuestros
objetivos y disfrutar haciéndolo.

Evalúa tu empresa a la luz de los 5 + 2 factores. ¿Los puedes identificar? ¿Los manejas bien? ¿Pueden mejorar? ¿Falta algún factor?

Un artículo escrito por Billy Vaisberg