Facebook acaba de dar a conocer que Instagram Stories ha alcanzado los 200 millones de usuarios diarios, una cifra que sobrepasa con creces los 161 millones de usuarios con los que cuenta Snapchat al día.

Ante esta noticia fueron muchos los que comenzaron a poner fecha de muerte al rey de los centennials, Snapchat. Sin embargo, su desaparición está lejos de producirse por varios motivos a pesar del empeño de Instagram por copiar todas y cada una de las herramientas de la app del fantasma.

En primer lugar, porque comparar los usuarios de ambas aplicaciones es como mezclar churras con merinas. En segundo, porque Stories no constituye una app en sí misma sino que forma parte de una más grande que acapara más de 400 millones de usuarios activos diarios.

Además, Facebook no ha dado a conocer el sistema por el que calcula su cifra de usuarios y todo apunta a que un usuario diario es, para la compañía, todo aquel que mire Instagram Stories cada día.

Es por ello que si, por ejemplo, Beyoncé hace uso de Stories enviando un vídeo a sus 100 millones de seguidores y el resto, ojeando su feed clica en él, también son tenidos en cuenta como usuarios diarios activos.

Y no es la primera vez que Facebook se enfrenta a críticas por su manera de medir el engagement o las visitas sobre todo, tras dar a conocer unas métricas de vídeo algo infladas.

Por su parte, aunque Snapchat también considera usuario diario activo a aquellas personas que abren la app en un período de 24 horas, también tiene en cuenta que sus usuarios invierten 30 minutos de media al día en la app y el 60% de ellos son creadores de contenido.

Estas cifras contrastan con las de Instagram pues sus usuarios invierten 15 minutos en el servicio y no todos en Stories además de que la mayoría de ellos utilizan la app para mirar el contenido.

Así, aunque los 200 millones de usuarios de Stories suenen muy bien, lo cierto es que solo suponen la mitad de los usuarios de Instagram con lo que, no supone un gran éxito para la app.

Mientras Snapchat ha sabido crear un nicho en el mercado app y crear un servicio adictivo para los consumidores, Instagram todavía debe demostrar que sus usuarios diarios utilizan la app específicamente para Stories.

Asimismo, Instagram, de la misma manera que otras plataformas sociales, está construida sobre un modelo de comunicación de uno a muchos, con un alcance masivo y con cuentas que aspiran a altas cifras de seguidores y likes.

Esto supone una gran oportunidad para aquellos en busca de exposiciónpero cuando se trata de una comunicación privada, profunda y cercana con amigos, entonces Snapchat es la única opción (y la ideal).

La app del fantasma no se corresponde tanto a la estructura de la red social clásica como a un servicio de mensajería, aunque con diferencias, en el que el incentivo no es ganar seguidores.

Se sitúa a medio camino entre ambas fórmulas, convirtiéndola en un servicio único de consumo de vídeo y fotos cuyo funcionamiento no se basa en las herramientas que incluye sino en el uso que los usuarios hacen de él.

Todo esto no quiere decir que Snapchat no tenga retos por delante. Tras su salida a bolsa, debe demostrar su valor a los accionistas y demostrar su potencial de cara a los anunciantes para convencerles de invertir más que presupuestos experimentales, una tarea nada sencilla.

El futuro en el mundo app se avecina cambiante con Snapchat posiblemente orientándose hacia el contenido premium, algo complicado para Instagram que, por mucho que haga “copy-paste” de las herramientas de Snapchat, nunca podrá imitar la manera en la que la app del fantasma ha conseguido transformar la manera en la que los usuarios se comunican y conciben el social media.

Ante este panorama, aunque a la industria marketera le encanten las luchas de gigantes, lo cierto es que en esta guerra no hay batalla que librar.

Un artículo publicado en Marketing Directo