Uno de los dichos más antiguos asegura que no debe mezclarse el placer con los negocios ¿Y qué ocurre con la familia? Contratar a un familiar puede ser la mejor decisión de tu vida o la peor. Te desvelamos las razones a favor y en contra.

Las empresas familiares han sido el pilar de la economía familiar y a día de hoy muchos de los grandes imperios se fundan sobre este concepto de empresa. Apellidos como Botín, Ortega, Fernández Tapias en España y Rockefeller, Walton, Mars o Pritzker en Estados Unidos son ejemplos clásicos de cómo el mundo empresarial está ligado a la tradición familiar.

Sin embargo, por estos famosos apellidos hay otros tantos que cayeron en el olvido y muchos más que terminaron con una familia rota por culpa de los negocios -quien no se acuerda de Dallas o Dinastía o Falcon Crest, por poner tres clásicos-. Por eso mismo, antes de lanzarte a contratar familiares o a emprender en familia, estas son las cuestiones a favor y en contra que debes valorar.

Ventajas de contratar familiares

Si estás pensando en contratar a tu hermana que se ha quedado en paro, incorporar a uno de tus hijos al negocio familiar o dejar que tu sobrino te ayude con la empresa, estas son las ventajas frente a contar con un empleado al uso.

La importancia de la confianza

“La confianza cuesta años construirla pero basta un segundo para romperla”. En este caso nos quedaremos con la parte más positiva, los años que se necesitan para construir una relación y que con cualquier familiar será terreno ganado.

La confianza no será un problema si emprendes o contratas a tu familia, porque podrás estar seguro de sus buenas intenciones y de que harán todo lo posible porque el negocio vaya bien.

Una visión común del negocio

No siempre tiene por qué ser así, pero el haber crecido en entornos similares (o el mismo en caso de hermanos e hijos) hace que sea más fácil compartir la misma visión sobre cuestiones críticas. Esto hará que la relación sea mucho más fácil.

Eso sí, si pensáis emprender un nuevo negocio, aseguraros de que el objetivo es el mismo. Si tu primo quiere tener la mejor pizzería del barrio con una receta familiar y tú estás pensando en una gran cadena de pizzerías a nivel estatal es muy fácil que vuestras visiones terminen chocando.

El ritmo de trabajo

Uno de los grandes problemas con socios y trabajadores es la dedicación al negocio. Es muy complicado encontrar dos emprendedores que dediquen el mismo número de horas, esfuerzo y preocupación por el negocio y esto puede terminar siendo un problema. La ventaja de la familia es que generalmente ya sabrás de antemano el tipo de persona que estás contrando o con quien vas a emprender.

Lo que no puedes esperar es que sólo por el hecho de que estéis trabajando juntos vaya a cambiar su forma de ser y su esfuerzo laboral.

Preocupación real

Esta es quizás la mayor ventaja de contratar familiares. Si de algo puedes estar seguro es de que un familiar se preocupará de forma genuina por el negocio, que lo cuidará casi como si fuese suyo. ¿De cuántos empleados se puede decir lo mismo nada más ser contratados?

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Desventajas de contratar familiares

Como es lógico no todo podía ser de color de rosa. Emprender en familia también tiene sus riesgos e inconvenientes más allá de que si algo sale mal, sufrirá tu entorno más cercano, tu familia.
Demasiados sentimientos involucrados.

En términos generales, cuanto más cercana sea la familia más sentimientos habrá. Emprender con tu hermano puede ser la mejor idea del mundo, pero antes de lanzarte a la aventura debes saber que todas vuestras vivencias y los roles familiares que hayáis asumido terminarán plasmándose de una u otra forma en el negocio.

Y si en lugar de emprender contratas, piensa lo difícil que puede ser tener una charla con tu sobrino o con tu primo sobre su rendimiento profesional. Si como trabajador a veces es difícil separar la parte profesional de la personal, imagínate cuando además sosi familia.

Las expectativas no son las mismas

Es fácil asumir que tu primo tendrá claro que no va a recibir ningún trato de favor, pero a la hora de la verdad, es complicado que no espere que hagas alguna excepción. Si necesita salir antes del trabajo, elegir los días de vacaciones… No es algo que la otra persona haga de forma intencionada, pero sí algo que ocurre de forma habitual. A fin de cuenta,s se trata de tu primo y de no de un empleado más.

Expones tu empresa a toda la familia

Puede sonar excesivo, pero lo cierto es que al incluir a familiares en la empresa tu compañía pasa a ser de dominio familiar. Sólo piensa en que es lógico que tu primo hable de su trabajo a su mujer, sus padres y otros familiares que también son amigos. Esto no tiene por qué ser malo en sí mismo, pero sí puede alterar un poco las relaciones familiares.
Problemas con el resto de trabajadores

Bien llevada, la incorporación de familiares a la empresa puede ser positiva, incluso para el resto de la plantilla. Sin embargo, también es cierto que puede existir cierta percepción de trato de favor o nepotismo, incluso si tu primo es un gran trabajador.

Al final, el resto de empleados puede demandar que haga más que un trabajador al uso para justificar su contración.

En cualquier caso, el propio hecho de contratar familiares tienen su parte positiva y negativa, pero lo más importante no es el hecho de que tengáis vínculos de sangre o políticos, sino que la persona que se incorpore encaje en el perfil que buscas y sea el empleado o socio que necesitas. Si es así, cualquier problema será fácilmente superable.

Un artículo publicado en Gestión Pyme