A los millennials no les va la publicidad tradicional, de hecho, solo un 1% asegura que tendría más confianza en una marca después de ver un anuncio convincente, según la revista Forbes. Las costumbres de los jóvenes de ahora van en dirección opuesta a las de sus padres; lo tradicional, lo establecido, “lo de siempre” ya no funciona y es que, aunque lo hemos oído hasta la saciedad, parece que hay marcas que no se dan cuenta de que las reglas del juego han cambiado y en pocos años veremos como la publicidad en redes sociales supera a la prensa escrita.

“La generación Y” se ha convertido en uno de los públicos con los que resulta más difícil conectar, un hueso duro de roer. Y si no, que se lo digan a McDonald’s que no consigue dar con la estrategia perfecta para llegar hasta ellos, ¿cómo es posible que una empresa con los recursos del gigante de las hamburguesas no haya encontrado una respuesta?

Además de introducir novedades en el menú, servicio a mesa, un bufé libre de patatas fritas y otros muchos esfuerzos para resolver sus problemas, McDonald´s quiere ahora conectar con los Millennials –esos consumidores nacidos entre los 80 y mediados de los 2000 – que se pasan a opciones más saludables, menús personalizados y locales de estética más cuidada.

Que solo uno de cada cinco millennials sepa lo que es un Big Mac es preocupante, teniendo en cuenta que pasarán a ser la generación con mayor poder adquisitivo en 2017. Parece que la mítica hamburguesa, producto emblema de la cadena de restaurantes, es cada vez menos popular, según un informe de uno de los franquiciados más importantes de Estados Unidos, al que tuvo acceso el diario Wall Street Journal.

McDonald´s quiere llegar hasta el público que se le escapa y ha decidido tomar las redes sociales. Singapur, Londres y Oak Brook son las tres ciudades escogidas por McDonald’s para construir sus centros de alta tecnología desde donde un equipo de 200 personas se encarga de reconducir la estrategia digital de la franquicia. Directamente llegados desde empresas como Amazon y PayPal, estos expertos en redes sociales quieren volver a ganar la confianza de los millennials.

Y ya han tenido muy buenas ideas. Una de las que más alegrías ha dado a McDonald´s en Estados Unidos es el “all day breakfast” o, lo que es lo mismo, el desayuno durante todo el día. Los jóvenes se quejaban a través de Twitter de que solo sirviesen los productos de desayuno hasta las 10.30 y esa reclamación fue escuchada por McDonalds que extendió su menú de la mañana a todo el día.

McDonald´s no es la única cadena todopoderosa que tiene problemas para conectar con los más jóvenes, también el rey del pollo frito, el Kentucky Fried Chicken. En su intento de recuperar el terreno perdido, KFC hizo una encuesta a sus principales clientes -esos que tienen edades comprendidas entre los 18 y los 25 años- para preguntarles si reconocían a ese hombre entrañable de barba y gafas que aparece en el logo de la marca. La mayoría afirmó no tener ni idea de quién era el Coronel Sanders y otros tantos creían, además, que era un personaje inventado. Nada más alejado de la realidad.

Sanders, fundador de los restaurantes, fue un icono en Estados Unidos y, según la revista Time, todo aquel que vivía en el país durante la segunda mitad del siglo XX sabía perfectamente quien era. “No necesitabas saber leer para saber quién era, ni siquiera ver la televisión”, afirma el artículo. Ahora, para atraer a los más jóvenes la cadena de comida rápida ha decidido poner el foco de su estrategia de marketing en dar vida al coronel, que no aparece en sus anuncios desde 1994. Gracias a esta campaña la empresa consiguió aumentar las ventas en un 6% desde 2015, según la revista Business Insider.

Las empresas que no quieren quedarse atrás lo tienen claro, como Coca-Cola que en 2013 invitó a un grupo de jóvenes empleados de diferentes divisiones, de entre 25 y 35 años, a formar parte de una iniciativa para fomentar la interacción y el intercambio de ideas con los directivos senior. Así, la empresa aplica políticas inspiradas por ellos y también bebidas, porque en muchas ocasiones también forman parte de los grupos de enfoque.

Las grandes marcas dan, a menudo, el éxito por hecho porque están demasiado acostumbradas a la hegemonía, que suena a algo del pasado, como estático, o así lo perciben las generaciones más jóvenes. Parece que los gigantes tendrán que esforzarse para desplegar sus mejores estrategias digitales si quieren recuperar lo que algún día les perteneció. Ahora, lejos de su cómoda posición, tendrán que rivalizar con aquellas compañías que ya han nacido en un contexto digital, fundadas y dirigidas por millennials.

Un artículo escrito por Beatriz Díaz