Al igual que con las personas, el crecimiento es interpretado como un signo de salud y fortaleza. Es por ello que las empresas que crecen dan sensación de tener unas bases más sólidas y fiables, siendo un imprescindible para mantener la posición competitiva de una entidad en el mercado. Sin embargo, existen muchas formas de crecimiento, desde la geográfica a la diversificación de productos, siendo unas más costosas que otras, y pudiendo optar por la externalización de servicios para ello.

Y precisamente de eso os vamos a hablar hoy, de la externalización de servicios. Siendo una de las estrategias más seguras a la hora de crecer, pues nos permite centrar todos los recursos propios de la empresa en crear valor en su ámbito principal de actuación, y crecer en otras áreas gracias a acuerdos con terceros.

¿Qué es el outsourcing?

Cuando hablamos de externalización de servicios o outsourcing nos referimos a una estrategia empresarial que consiste en subcontratar ciertos servicios a otras empresas con la finalidad de centrarnos en nuestro Core Business.

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9 razones para apostar por la externalización de servicios

Dicho esto, veamos algunas de las principales razones por las que puedes plantear la externalización de servicios en tu empresa.

  1. Reducción de costes: soluciones financieras, soluciones para IT, marketing y ventas, atención al cliente y otras áreas de negocio donde nuestro equipo no tiene experiencia ni tiempo para adentrarse puede llevarnos a crear departamentos internos y ampliar la plantilla de forma repentina. Pero, si nuestra empresa es pequeña y queremos crecer con pies de plomo para no encontrarnos con problemas de liquidez, lo más recomendable es crecer poco a poco, y hasta entonces, poder tener estos servicios externalizados.
  2. Ventaja competitiva: la reducción de costes por tener un equipo fijo más pequeño nos da una gran ventaja frente a otras empresas del sector que para llevar a cabo estas actividades opten por la contratación de personal y aumenten así sus costes fijos.
  3. Flexibilidad: algunos servicios que necesitamos no requieren de un flujo continuo de trabajo, y al externalizarlos podemos contratar, y por tanto invertir, únicamente lo que requiramos.
  4. Satisfacción del cliente: cuando nos queremos encargar de todo, incluso de aquello para lo que no nos hemos formado o en lo que no tenemos experiencia, el resultado es un mal trabajo, y por tanto, la insatisfacción del cliente. Sin embargo, si optamos por externalizar servicios y contar con profesionales especializados en cada área podemos vender máxima calidad y excelencia de servicio.
  5. Ampliar áreas de negocio: sin necesidad de inversión alguna, la empresa podrá ofrecer soluciones a sus clientes más allá de su actividad principal. Solo tendrá que saber elegir correctamente a su proveedor de servicios.
  6. Mantenerse a la vanguardia de la tecnología: al subcontratar los servicios, en el mismo momento en el que se lance una nueva tecnología podemos cambiar rápidamente sin una amplia inversión.
  7. Especialización: al centrarse en una única área de negocio como actividad principal del equipo, la empresa conseguirá especializarse y mejorar su servicio hasta alcanzar la excelencia, superando a la competencia distraída por abarcar más servicios.
  8. Eficiencia en los procesos: controlar al 100% los procesos de una empresa resulta complicado cuando alcanza ciertos volúmenes, de ahí que subcontratando parte de la producción o servicio puedas mantener la eficiencia al máximo.
  9. Mejoras de KPI´s: al centrarse en su principal actividad, la empresa puede mejorar su rendimiento al máximo, por encima de la competencia. Alcanzando los objetivos fijados con premura.

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