El vídeo online se ha convertido en una especie de punto caliente en lo que a contenidos en internet se refiere. Las grandes firmas de la red están apostando directamente por estos contenidos y todas las marcas están intentando posicionarse empleándolos. Los vídeos han dejado de ser además únicamente contenidos breves y de consumo rápido y los consumidores están empleando cada vez más internet como sustituto de otros medios de comunicación en los que accedían a contenidos audiovisuales de mayor calado. El vídeo longform, por ejemplo, es cada vez más popular y más activo en el consumo de contenidos desde los dispositivos móviles.

Pero las marcas no solo quieren saber cómo está siendo hoy en día el vídeo online sino que quieren saber qué es lo que les espera en el futuro. ¿Hacia dónde va el vídeo online y con ello la publicidad asociada? En un análisis en The Drum, señalan unos cuantos puntos a tener en cuenta para entender lo que espera del futuro del vídeo a diez años vista.

Es un mundo que está cambiando y creciendo muy rápido

Cierto es que los contenidos audiovisuales tienen una historia muy larga. Al fin y al cabo, el vídeo tiene más de un siglo de historia y empieza con esas primeras grabaciones de cine mudo con las que los pioneros comenzaron a producir contenidos. Pero por muy larga vida que tengan los contenidos audiovisuales, lo cierto es que el vídeo – el vídeo online – tiene una vida mucho más corta (obviamente) pero también mucho más dinámica. Su vida útil es de en realidad una década y en ese período ha conseguido crecer de forma notable. Hace diez años YouTube solo era algo que estaba empezando y del que pocos habían oído hablar. Hoy YouTube es una las páginas de destino más populares en internet.

Y esos contenidos en vídeo no se han convertido solo en favoritos de los consumidores sino que además han emergido como un gran espacio para el posicionamiento de marca, con una apuesta directa por los anuncios. En estos últimos años, YouTube se ha convertido en un competidor en el mercado de la publicidad online, con anuncios tanto en pre-roll como mensajes asociados al texto.

Y en los próximos diez años no desaparecerá

Como bien apuntan en la columna, la publicidad en vídeo ha venido para quedarse ya que el formato tiene claras ventajas. Ahora mismo, el contenido en vídeo es el que consigue más engagement y el que funciona mejor a nivel emocional y a la hora de llamar la atención, lo que puede aplicarse también a sus anuncios asociados.

Los consumidores, defienden en el análisis de The Drum, recuerdan mejor el vídeo que otros formatos. La razón de esta situación es el hecho de que el cerebro procesa mejor esos contenidos, ya que las imágenes son mucho más sencillas de procesar.

viralidad

Los vídeos están moviendo mucho dinero y lo seguirán moviendo

Pero no solo el interés por el contenido en vídeo y la facilidad para poder procesar esos contenidos hacen que la vida del vídeo online esté casi asegurada. Además, y para acabar de rematar la jugada, los vídeos online ya están moviendo mucho dinero. Existen ya compañías que se están dedicando de forma directa al vídeo online (y están ingresando cantidades importantes de dinero) y existen personas que se han convertido en usuarios avanzados de plataformas como YouTube y se han convertido a su vez en generadores de elevadas cantidades de ingresos gracias a sus contenidos (véase el caso de los youtubers).

Y a eso se suman otras dinámicas paralelas en el consumo de los contenidos que están preparando un futuro en el que el vídeo online será incluso más importante. Los móviles están consiguiendo adelantar al escritorio como principal pantalla de consumo de contenidos audiovisuales y se están acercando peligrosamente a la televisión.

Los formatos publicitarios del futuro

Pero sin duda lo que más interesa a las marcas no es solo cómo será el panorama del vídeo a 10 años vista sino especialmente cómo esos vídeos se convertirán en herramientas para posicionar su marca. ¿Cuál será el formato de anuncios que triunfará en vídeos en el futuro? En la actualidad, ya existen formatos pre, post o mid-roll, así como anuncios de texto que se incorporan al vídeo y anuncios de display asociados al mismo. El futuro pasará por conseguir no solo anuncios que se asocien al vídeo sino también anuncios que el consumidor no sea capaz de ignorar.

En el análisis de The Drum, apuestan claramente por la publicidad nativa y creen que el futuro pasará por anuncios de vídeo nativos que se integren con los contenidos y que no resulten molestos para los consumidores. Esto obligará además a las marcas a ser especialmente creativas y a trabajar para romper con lo establecido para ofrecer contenidos mucho más atractivos y sorprendentes. Y esto implica, además, que el mundo de la publicidad en vídeo no funcionará con formatos establecidos y por tanto con fórmulas específicas y recurrentes. Las marcas tendrán que ir más allá y tendrán que ser capaces de encontrar su propio camino. Habrá que olvidar el vídeo pre-roll y los anuncios que asaltan en medio de la reproducción. El futuro del vídeo pasa por lo específico, por lo propio, por lo creativo.

Un artículo publicado en Puro Marketing