Los contenidos virales son el codiciado objeto de deseo de todos aquellos que tienen a bien dedicarse al content marketing. Pero, ¿cuáles son las claves para crear contenido “infeccioso”? La respuesta a esta pregunta pasa por hacer enfadar a la gente. Así lo concluye al menos un reciente estudio de Jonah Berger y Katherine Milkman, profesores ambos de la Escuela Wharton.

Para llevar a cabo su informe Berger y Milkman pusieron bajo la lupa durante tres meses la web de The New York Times y analizaron aproximadamente 7.000 artículos.

Como era de esperar, su investigación dictaminó que los artículos emplazados en la “homepage” de The New York Timestenían efectivamente un 20% más de probabilidades de ser compartidos.

Y no sólo eso. Los profesores llegaron a la conclusión de que la calidad del contenido de un artículo tiene tanto impacto en su viralidad como la promoción que se hace de él.

La investigación de Berger y Milkman determinó, por otra parte, que los artículos condimentados con ciertas emociones son particularmente proclives a hacerse virales.

En particular, el contenido que hace enfadar a la gente es el que mejores migas hace con la viralidad y tiene, de hecho, un 34% más de posibilidades de convertirse en viral.

También el contenido de tipo inspirador es bueno inoculando el virus de los “shares” y presenta un 30% más de probabilidades de ser compartido.

Por su parte, el contenido que inflige en el lector sentimientos de tristeza anda por lo general a la gresca con la viralidad y tiene un 13% menos de posibilidades de convertirse en viral.

Menos potencial viral tienen, de todos modos, los artículos provistos de información práctica, que son un 30% menos proclives a alcanzar la viralidad que el resto.

Un artículo publicado en Marketing Directo